sábado 4/12/21
Música

«Tocar en León es pura emoción»

Un buen día se convirtió en toda una vida cuando Ángel Baillo Almuzara se fue a México a tocar en un viaje de ida y vuelta que se convirtió en un «me quedo». Músico leonés todoterreno, con Playa Limbo cumplió desde 2005 su sueño de vivir de la música. Por fin, toca en León. El jueves en El Albéitar.
                      El leonés Ángel Baillo desarrolla su carrera musical en Playa Limbo, uno de los grandes referentes del pop en México. DL
El leonés Ángel Baillo desarrolla su carrera musical en Playa Limbo, uno de los grandes referentes del pop en México. DL

Volver a ensayar, volver a los escenarios después de este infierno en forma de pandemia, nuevo disco, volver a tocar en León. El círculo se cierra este jueves a las 20.30 horas cuando los mexicanos Playa Limbo se suban al escenario de El Albéitar de la mano del leonés Ángel Baillo. ¿No serán demasiadas emociones juntas? Al menos, todo esto se le acumula a Ángel Baillo Almuzara, músico y bajista, que lo asimila con una sana mezcla de reposo y excitación. «Tocar en León es pura emoción». Se refiere el músico leonés a este regreso a las tablas de un escenario leonés después de tantos años afincado en México. Pero más que una cuestión de tiempo, es que la marca de bajista que dejó (ahí quedan muchos nombres en la memoria colectiva) aún perdura de manera inusual. Y tan solo sería necesaria la presentación para los más novísimos de la escena local. Para ellos: Ángel Baillo fue tal vez uno de los mejores exponentes de la renovación del bajo como instrumento moderno: más experimento, más funk, más soul o acid jazz junto a su inequívoca primera vertiente rockera. Casi como un re debut, este viernes en El Albéitar su bajo y su voz volverán a sonar en su querida ciudad natal. Será un decíamos ayer. Aunque ya nada sea como ayer.

«Hemos tratado de estar activos. Y ahora ya estamos más positivos porque empezamos a tener actividad, a promocionar nuestro disco o a realizar esta gira que comenzamos en León». Se refiere Baillo al citado concierto y a otras fechas que les llevarán por ejemplo a la prestigiosa Sala Clamores de Madrid. Y en cuanto al disco, a su flamante nueva publicación Luces de sal, producido por Adan Jodorowsky.

Buenas compañías

«Mis compañeros son tres grandes músicos, tres grandes compositores»

De estos tiempos aún presentes, en los que se prohibieron los besos, los abrazos, juntarse para bailar y por supuesto los conciertos, el músico asegura que «lo que más echas de menos es la paralización de tu fuente de trabajo. El nivel de ingresos se reduce a tus regalías autorales. Las plataformas digitales fueron una buena fuente de difusión, pero sin retribución apenas», señala.

Respecto a esta gira, en concreto en León, Ángel Baillo valora también la parte sentimental. Así, suma al hecho de volver a tocar aquí el poder mostrar a sus compañeros desde el propio valor patrimonial de la ciudad a los inolvidables lugares de su niñez y juventud.

«Queremos experimentar, ver cómo se recibe nuestra música en otros países. Esa sensación es muy gratificante. Es como un motor que te abre nuevos territorios a explorar», afirma también al respecto de esta nueva etapa que se abre en Playa Limbo con su último trabajo discográfico.

Sin fórmulas millonarias

Lo que sí tiene claro el bajista es que no hay fórmulas millonarias para triunfar en la música, y eso que Playa Limbo es de las bandas más reputadas de México, con gran repercusión en toda Latinoamérica. «Creo que el éxito de una banda radica en estar haciendo música como un modo de vida. Y que tu sueño, tu vocación, sea el modo de llevarte el pan a la boca. Los estados de euforia son un poco irreales. Siempre hemos perseguido el sueño de una carrera larga», dice.

Y vuelta al modo reflexivo de este experto músico, vive la llegada a su ciudad con su grupo con las expectativas por todo lo alto: «Tocar en León será emocionante. Lo que más quiero que conozcan mis compañeros de grupos es el ritmo de la ciudad. Una ciudad paseable, histórica y patrimonial y que se asomen a las costumbres de los leoneses. Por lo menos las que yo tenía. Tomar mis vinos por mi barrio. O los días festivos por el Húmedo o el Barrio Romántico. Y que conozcan lo patrimonial, la Cale Ancha, la Catedral, San Isidoro, los vestigios históricos que quedan».

Así será Baillo anfitrión de sus inseparables Playa Limbo, para él algo más que compañeros de grupo. «Mis compañeros son tres grandes músicos, tres grandes compositores. Jass Reyes es un motor creativo, tanto en la composición como en las ideas, para generar contenidos, caminos diferentes. Jorge Corrales y Servando Yáñez llevan conmigo desde que se formó el grupo en 2005. Jass lleva como cantante seis años. Son grandes compañeros. Escribía hace poco en una red social que qué difícil es este camino en solitario. Yo creo que se está olvidando que cuando haces un grupo creas unos aliados comunes y te dan mucha fuerza y mucho equilibrio. Creo que deberían regresar las épocas en las que se hacían más grupos que proyectos solistas».

«Venir a España nace de una forma casual». Una fiesta privada para la que han sido contratados fue el detonante de esta minigira. Mini en cuanto a cantidad, puesto que recorrerán importantes escenarios. Así, junto a El Albéitar este jueves, y la fecha de Clamores (26 de octubre), pasarán por la Cientocero de Valladolid (24 de octubre), el 29 en Valencia en una sala a determinar y en La Chica de Ayer, de Salamanca, el 31 de octubre. «Todo esto alimenta un sueño que teníamos que era tocar en España. Habíamos estado grabando nuestro segundo disco. Personalmente, para mi, tocar en León es muy especial. Y es un poco cerrar un ciclo. O por lo menos algo que nació hace años. Dejar a mi familia para vivir en México supuso dejar muchas cosas. Y es regresar. Presentar lo que ha ocurrido estos años. Y aunque ellos han estado, claro, al tanto de todo, es una gran oportunidad, al igual que con músicos y amigos. Y es también abrir una puerta al futuro», aventura.

«Tocar en León es pura emoción»
Comentarios