jueves 04.06.2020
Pau Roca GUITARRA en LA HABITACIÓN ROJA

«Tocar sin perder dinero es casi siempre, en este país, una utopía»

Esta bregada banda, una de las imprescindibles para entender el ‘indie’ patrio, actúa mañana a las 20.00 horas en Espacio Vías junto a los potentes Triángulo de Amor Bizarro. Es la ‘Noche Hámster’, cuyas entradas anticipadas valen 19 euros en La Mona, Gepetto y Confussion.
«Tocar sin perder dinero es casi siempre, en este país, una utopía»

—Recordemos cuando empezásteis, hace ya casi veinte años, ¿qué os impulsó, realmente, a iniciar esta carrera; qué objetivos os planteábais?

—Pues la verdad es que la respuesta puede resultar un poco tópica, pero simplemente queríamos hacer canciones y tocarlas cuanto más lejos mejor, por eso ensayamos mucho antes de salir de Valencia y alrededores. Empezamos cantando en inglés pero enseguida nos pasamos al castellano. Fue todo bastante rápido, o al menos eso nos lo parecía desde dentro, porque el mero hecho de poder tocar por ahí ya nos parecía la leche. Tanto en estilo como en forma de actuar, en casi todo, no había nada muy pensado, simplemente escuchábamos mucha música, íbamos a muchos conciertos y respirábamos música todo el día.

—¿No os parece curioso el hecho de que aquella música que comenzábais a hacer es hoy un enorme movimiento con muchísimas bandas a nivel estatal? ¿Os sentís, de algún modo, pioneros de la música independiente?

—No sabría qué decir. Porque, por un lado, ciertas bandas que se pueden considerar de nuestro estilo están triunfando, y eso es bueno, pero por otro las propuestas más arriesgadas están cada vez más enterradas. Digamos que antes coincidíamos en los conciertos con grupos como Manta Ray, El Niño Gusano o Los Planetas, que hacían música más arriesgada de lo que se lleva ahora... Supongo que es el signo de los tiempos.

—¿Cómo percibís vuestra evolución desde ‘La Habitación Roja’ hasta ‘Fue eléctrico’? ¿En qué aspectos fundamentales ha cambiado el grupo?

—Ha cambiado todo y nada. Seguimos haciendo las mejores canciones que podemos y seguimos pensando que eso es lo principal, no el arreglo o lo que sea. En ese sentido las motivaciones son parecidas, aunque a nivel técnico cada vez disponemos de más matices que ayudan a ‘decorar’ las canciones. Pero al fin y al cabo la canción sigue siendo lo importante.

—¿Y cómo percibe la respuesta del público? ¿Fieles desde el inicio? ¿Hay relevo generacional y nuevas aportaciones gracias al ‘boom’ de lo ‘indie’?

—Siguiendo la respuesta de antes, en según qué grupos sí, y eso es vital para mantener una escena. Aunque hay otros que no han sabido enganchar a nuevas generaciones... veo que ciertos conciertos siguen convocando al mismo tipo de gente. Afortunadamente, en nuestros conciertos tenemos de todo, gente nueva y gente que lleva muchos años siguiéndonos.

—¿Qué aspectos del mundo, son los que queréis contar?

—Mmm... Hay que ir con cuidado, lo mejor es ser natural y no forzar los temas de los que se escriben. Hay cosas que se pueden escribir pero difícilmente cantar. En ese sentido nosotros cantamos de cosas que nos pasan o pasan a nuestro alrededor... o algo así.

—¿Sentís el respeto, el reconocimiento, de tantos grupos como están surgiendo? ¿Os piden consejo, o ayuda, o ideas, dado que lleváis tanto tiempo en la carretera?

—Sí, vemos grupos que nos mencionan como influencia o que nos versionean; lo que, a mi entender, es el mejor piropo que podemos recibir como grupo. Aunque por otro lado te pueden hacer sentir un poco mayor (risas).

—¿Es más fácil o más difícil hacer música hoy que a finales de los noventa? ¿Cuáles son los principales problemas que tiene el músico, hoy en día?

—Es más barato. De eso no hay duda. Hacer música, vídeos, fotos, moverlo y darte a conocer lo es. Lo malo es que se produce mucha acumulación y destacar es muy difícil. El mayor problema es que estamos en un país sin tradición de conciertos, y tocar sin perder dinero para alguien que empiece (y que no), es casi siempre una utopía, y tocar es la base de casi todo.

—¿Sueña con alguna radio-fórmula o medio de comunicación más masivo en España en el que esté presente, de verdad, la música independiente?

—Eso a día de hoy es inviable. La gente que quiera escuchar buena música debe buscarse la vida en Internet donde hay miles de maravillosas opciones para ello.

—¿Hay LHR para rato?

—Creo que sí. Hemos estado muy a gusto grabando el disco y nos vemos muy vivos. Por ese lado no hay problemas y sí muchas ganas de seguir haciendo cosas sin parar. Además, Cuando no andamos en LHR cada uno lleva su vida y colabora con otra gente. ¡No nos aburrimos!

«Tocar sin perder dinero es casi siempre, en este país, una utopía»