sábado 5/12/20
Arte

«Todo fue amor de madre a puerta fría»

EL ARTE LEONÉS ESTÁ DE MODA en La Coruña. La galería La Marina José Lorenzo, dirigida por David Ferreras, acoge ‘Dual’, una muestra que cuenta con la obra de Carlos Álvarez Las Heras. Arte contemporáneo de alto impacto en manos de estos dos leoneses, acompañados del escultor coruñés Miguel Couto.
Detalle de una de las obras de Las Heras. DL
Detalle de una de las obras de Las Heras. DL

¿Qué hacen dos leoneses como David Ferreras y Carlos Álvarez Las Heras en un sitio como La Coruña capitalizando en este momento parte del arte contemporáneo de la ciudad? Se llama Dual, exposición presente en la Galería La Marina José Lorenzo. Pero más que una unión con León como telón de fondo, aunque los dos sean conocidos en los mentideros artísticos leoneses, se trata de una casualidad de antaño. Lo explica Las Heras, destacado pintor actual en el ámbito de la nueva figuración y la pintura expresionista, y medalla al mérito artístico del Colegio de España en París, o autor del gran mural de más de 20 metros emplazado en la estación de autobuses de León, o los realizados para la terminal 2 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, por detallar parte de su cada vez más amplio currículum. ¿Cómo se conocieron? Pues así de sencillo o difícil: «Todo empezó con mi madre haciendo el Camino de Santiago hará unos 15 años. Allí se topó con la galería de José Lorenzo, que ocupa un caserón espectacular en el centro de Santiago de Compostela, y entró a preguntar si les interesaría ‘un artista joven de Leon’. Amor de madre a puerta fría. Allí estaba David y bueno, pese a lo rocambolesco de la introducción, accedió a ver los trabajos y la cosa acabó funcionando. Al final el tío tiene buen ojo... Hicimos una exposición un año después y hemos coincidido en varios proyectos desde entonces», cuenta.

Tres lustros después, en La Coruña se han vuelto a encontrar en esta Dual, que completa un local, el escultor Miguel Couto y que les sirve para que hacer patria no sea un exceso.

La exposición en formato de doble individual se acerca a las creaciones recientes del pintor leonés y el escultor coruñés, con pintura y escultura, representadas en hasta 25 piezas inéditas.

Dual da título a una muestra de altos vuelos, donde dos de los actores referenciales del mercado contemporáneo actual, presentan sus trabajos más reseñables de época reciente. La muestra, inaugurada el pasado viernes 13 de noviembre se realizó con una gran respuesta de púbico y crítica, y que se pretende reeditar durante las tres semanas que aún restan de presencia en la La Marina José Lorenzo. De hecho, el propio David Ferreras destacaba que «es la única exposición de Carlos Álvarez las Heras en España en este 2020, pintor actualmente en la nómina de artistas de la prestigiosa Galleri Tom Christoffersen, de Copenhague», detalla.

Como en un constructivo toma y daca, los dos leoneses abundan en lo que se puede ver en la exposición. Así, Ferreras afirma que «esta muestra de Carlos es una suerte de tratado de estilo de su pintura. Hace un balance de las innovaciones que ha ido introduciendo», dice, a lo que en consonancia, el propio artista añade que «como autor, la idea era conectar con el yo de antes, más temperamental y despreocupado, más bruto y más directo. El devenir de estos años ha sofisticado las líneas finales y ha aportado madurez, pero sigo reconociéndome en aquella pintura, por lo que entiendo que el camino ha sido una evolución natural y eso me gusta. Simplificando, simplemente me estoy haciendo mayor», relata.

Mientras se hace mayor, la batalla del arte sí que continúa, como es en el caso de David Ferreras, que extrae conclusiones valiosas incluso de cara al futuro: «El mundo del arte no es ajeno a todos los cambios que se están produciendo en los últimos 20 años. Las nuevas tecnologías y la gran cantidad de información, marcan en cierto modo una exigencia de inmediatez, en la que el consumo cada vez es más rápido y desechable. Considero que la adaptación de nuestro sector está siendo deliberadamente más lenta (y me gusta que así sea), no por inmovilismo, sino porque la esencia misma de nuestro trabajo requiere a veces la magia de la presencialidad y el encanto de lo analógico: contar con el tiempo y la predisposición para meterte un poco en las obras», afirma. Aunque no desdeña las oportunidades que, según cree, surgen en clave de ventaja de ese mundo digitalizado y global, en donde las posibilidades de promoción se ensanchan sustancialmente.

En definitiva, disquisiciones importantes para que el arte leonés sea exportable. Como es el caso de Carlos Las Heras y su pintura. Una vibrante amalgama de referencias pictóricas y débitos formales amortizados con línea y color. El mundo del comic, las primeras vanguardias o la pintura expresionista alemana, aparecen recurrentemente en sus frenéticas composiciones contrapuestas. Y un color que se vende solo: el del verano eterno.

«Todo fue amor de madre a puerta fría»
Comentarios