jueves 19.09.2019
CULTURA

«Todos debemos elegir entre ser buenas personas o unos cabrones»

El periodista del Diario de Lerón Carlos Fidalgo presenta en el Club de Prensa su fantasmagórica ‘La sombra blanca’
«Todos debemos elegir entre ser buenas personas o unos cabrones»

Una fría presencia se paseó ayer por el Club de Prensa del Diario de León. Una presencia surgida de las trincheras encharcadas de barro y sangre de la I Guerra Mundial, de aquellos campos de Flandes sembrados de cruces. Pero los que ya habían leído La sombra blanca sabían que se trataba tan sólo de la dama blanca que recorre las páginas de la nueva novela de Carlos Fidalgo, sugerente y fantasmal, y que ayer vivió su puesta de largo junto al director del periódico, Joaquín S. Torné y el escritor Tomás Néstor Martínez.

El novelista y redactor de la edición Bierzo de Diario de León aseguró que «de la I Guerra Mundial no hemos aprendido nada».

En conversación previa al acto, y a la pregunta de por qué ambientar la novela en la I Guerra Mundial y no en la II, tan despiadada (y tan literaria también), comentaba Fidalgo: «La II Guerra Mundial no se entiende sin la primera. De hecho es una continuación de un conflicto mal cerrado. Y la I Guerra Mundial enterró para siempre la guerra de caballeros, si es que alguna vez la hubo. Aparecieron armas terribles, la aviación, el tanque, los lanzallamas... Es el origen de la guerra química. Una verdadera pesadilla que engendró otra pesadilla. Y fue una guerra absurda, una consecuencia del juego de alianzas y de una mentalidad trasnochada. La I Guerra Mundial fue una advertencia de lo que podía ocurrirle a la humanidad si nos dejábamos llevar por la estupidez, pero nadie supo entenderla. Y al día de hoy seguimos igual». «Todos debemos elegir entre ser buenas personas o unos cabrones».

También habló de las lecturas relacionadas con el género fantástico y de terror, ese que con tanto afán lleva más de una década cultivando (El país de las nieblas, El agujero de Helmand, Tierra adentro y otros cuentos de naufragios): «Tengo varias antologías de relatos fantásticos en la mesita, y van desde las narraciones góticas y los cuentos de vampiros y espectros a los relatos de Borges, Cortázar y Bioy Casares. El género fantástico es muy rico y abre un campo infinito de posibilidades a la imaginación. Siempre recomiendo Pedro Páramo, por su tono poético. Pero si lo que quieres es no pegar ojo, he empezado a leer La casa de hojas de Mark Z. Danielewski,, y ahí tienes un buen ejemplo de como una estructura elaborada sirve para conducir al lector a través de un relato fantástico que nace de la tradición de las casas encantadas».

Satisfecho por haber publicado su nueva novela con Reino de Cordelia («desde que vi la estupenda edición que Jesús Egido publicó de Drácula, con ilustraciones de Fernando Vicente, me di cuenta de que La sombra blanca podía encajar en su catálogo, y así ha sido), comenta el claro alejamiento de la obra con respecto a los abundantísimos e insípidos superventas que copan hoy los estantes de las librerías: «Me propuse ofrecer un relato más elaborado que ese best seller precocinado que no deja poso, una historia de intriga atractiva, fluida, y que apetezca leer otra vez. Lo que me dicen hasta ahora los lectores es que es un relato que engancha y que sorprende. Una novela poética de misterio. Más de uno la ha leído como si fuera una historia de amor. Y no anda desencaminado...».

«Todos debemos elegir entre ser buenas personas o unos cabrones»