martes 15/6/21
Rock

Torque: el metal que surgió del frío

Llegaba a casa Pedro Torque con 9 ó 10 años y desde el portal sonaba a tope Scorpions. Era su madre. «Pero, mamá, ¿no lo puedes poner más bajo?», le decía. Ese mundo al revés es gran parte de la inspiración actual de Torque, la banda más espectacular de León. Ven el futuro desde los 80.
Miriam González, ‘Atractivo’ Hernández, Pedro Torque, John Bramley, Marian T. Pazo y Ion Andrés son Torque. El próximo 19 de febrero sale su disco. DL

Toda esta historia está regada de rock actitud. Sin complejos, sin edades, sin fronteras. Torque ha estado a punto de fichar por un par de compañías europeas, pero se cruzó en su camino la madrileña The Fish Factory y las condiciones no solo no tenían nada que envidiar a las que les ofrecían sino que las mejoraban. Torque es una banda de rock duro melódico, con grandes influencias de centroeuropa y países nórdicos, territorios en los que este estilo es marca. Pedro Torque puede ser el hilo más directo para dar con ellos, pero no es un grupo de secundarios sino que toda la banda tiene su cuota de protagonismo. Si los metaleros siempre elogian la fidelidad de la parroquia de fans, aquí ellos aportan un buen filón, porque la historia de Torque, a pasos seguros, vive ahora su momento dulce. La pandemia lo frena todo, pero su empeño es infinito. El 19 de febrero sale su disco The deep between two souls.

Si el público que pide rock espectacular, instrumentación abundante, solos, canciones épicas y demás, está ahí ávido de canciones, Torque son de los que llegan puntuales hasta a los ensayos y sin poner pegas por las circunstancias siempre presentes de sus otras vidas: las cotidianas, familiares, laborales.

Y Pedro Torque se siente orgulloso de ellos desde el plano personal y colectivo. «Todos nos implicamos a tope. Yo llevo muchos años. Lo dejé durante un tiempo y si volvía tenía que ser así. Ahora llevamos tres años y mantenemos todos los frentes abiertos», explica Torque, quien pone nombre y voz a esta formación con composiciones propias y concesiones a la galería, las justas.

En Puente Castro tienen su cuartel musical en forma de local de ensayo. Y a partir del frío leonés, aunque los locales de ahora tengan un mejor acondicionamiento, se cuece todo este invento que es el grupo.

Y es que un proyecto como este tiene mucho de travesía del desierto. Aunque ellos tengan en lo social el Black Bourbon, local leonés de rock, como base de operaciones para compartir pasiones musicales: «Sí, ahí hemos tenido conciertos muy buenos. Aunque nuestro estilo de música, por una cuestión de gustos, vemos que tiene más afición en otras ciudades, incluso otros países. Tenemos aplazadas fechas en Suiza y en festivales que nos hacían mucha ilusión», señala.

Tal vez, el parón les sirva para recargar bien las pilas y cuando vuelvan los conciertos tener todas las expectativas a su favor.

Mientras, su compañía promete un lanzamiento de gran proyección en el sector del rock duro y las redes sociales. «Yo no me tomo la música como un hobby. O es a tope o no. Una entrevista como esta para nosotros es un gran apoyo», advierte. A cambio, asegura que quienes se acerquen a las canciones de Torque se encontrarán con «canciones ochenteras y frescas. Al menos eso nos dicen», afirma como promesa.

Promesa cumplida

Como promesa fue, en su caso personal, el volver para crear la gran banda de su vida. La experiencia acumulada en otras formaciones, así como en orquestas, hacía que Pedro Torque fuera reticente a formar un nuevo grupo. «Como te decía, yo me había retirado. O al menos eso pensaba. Jose América me animaba. Y yo no quería. Ahora no me arrepiento. Luego aparecieron Violeta al bajo y Miriam a la batería, que esta última y yo seguimos en la actual formación. Y ya por último, los que somos ahora, que formamos un grupo bastante unido, cada uno con su pedrada», señala con humor.

Todo esto supone que en apenas tres años el grupo haya sufrido las necesarias evoluciones y cambios que en ocasiones son necesarios para que el proyecto se asiente y sea de largo recorrido. Parece que va a ser así: «Tenemos fe en que el disco funcione. Las referencias que nos llegan son de lo mejor. El videoclip ha tenido miles de visitas, cuando yo pensaba que iba a tener decenas como mucho», relata. Realmente, el futuro no es que esté para fiarse mucho. Pero escuchando a este músico leonés, en un descanso en su trabajo en un taller familiar, da la sensación de que el futuro será de Torque. Como aquel pasado en el que su madre ponía vinilos de rock fuerte a todo volumen. Porque en este caso se cumple la máxima de que los viejos rockeros nunca mueren. Sirva como demostración el secreto familiar: «Mis padres, a la edad que tienen, que es bastante, siguen siendo aficionados al rock». Y se imagina uno las fiestas familiares a ritmo de Bon Jovi. De Torque, a partir de ahora, claro.

Torque: el metal que surgió del frío
Comentarios