jueves. 01.12.2022
                      Una de las obras de Arco que buscan el impacto de lo actual. JAVIER LIZÓN
Una de las obras de Arco que buscan el impacto de lo actual. JAVIER LIZÓN

Arco 2022 abrió ayer sus puertas convertido en un escaparate de tendencias de arte contemporáneo donde conviven la supremacía histórica de la pintura, nuevos formatos como el NFT, y un particular homenaje a los 40 años de historia de la feria que celebra su aniversario. La feria abre sus puertas con la sensación de haber dejado atrás lo peor de la pandemia. Desde ayer más de 350 coleccionistas y 200 profesionales de todas partes del mundo pisan por primera vez la feria, unos datos similares a prepandemia.

«Arco está muy bien de salud», explicó Maribel López, directora de la feria, que confía en el alto nivel de este año. En total la feria acoge hasta el domingo las propuestas de 185 galerías de unos 30 países de todo el mundo. La inauguración oficial será hoy con los reyes. Por primera vez, la feria pide a los asistentes pasaporte covid para acceder al recinto y mantiene la arquitectura de pasillos amplios para evitar las aglomeraciones.

Tradición, NFT y pasaporte
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