sábado 25.01.2020

Un Madrid de sopas de ajo

El ‘dream team’ de las letras y el periodismo leonés, equipo que incluye a Luis Mateo, Merino, Mestre, Aparicio y Félix Pacho, protagonizó un calecho en la Casa de León .
Un Madrid de sopas de ajo

Está es la historia de un equipo para que la Casa de León suba a primera. Hay un León en Madrid que se encuentra y se asocia con la capital como motivo, y otro que tiene un ancla imaginaria para recordar su tierra. O, casi, para imaginarla en el futuro. Y no hay nada mejor para entender lo incierto que vendrá, que hablar del pasado al calor de una noche en la Casa de León. A todo esto, con una calle Pez a temperatura cazurra.

Pero el calecho lo calienta todo, y ayer fue noche de parranda verbal. León en verso y en prosa, real e inventado, legendario y por inventar. León hablado y cenado por voraces tertulianos, exquisitos de la palabra, gourmets del verso, sumilleres de la memoria y eruditos del plato. Este es el calecho del siglo XXI.

A la espera: sopas de ajo y huevos acojonaos, café, orujo y cánticos... Y antes, castañas y vino caliente. Pero primero el calecho, una tertulia a la antigua usanza con un dream team de las letras y el periodismo leonés. Cándido Alonso, como incitador y moderador, y a la par, seleccionador del equipo. Al habla, por tanto: el propio Cándido, Luis Mateo Díez, José María Merino, Juan Pedro Aparicio, Juan Carlos Mestre, Félix Pacho... Todos, tarde menos este último por la celebración librera de ayer.

Pero el calecho tiene el tirón suficiente como para movilizar a ese León en la diáspora, que tan bien reivindica Alfredo Canal, presidente de la Casa. Y va llegando gente que hace patria por muchas razones. Por ejemplo, Úrsula Rodríguez, mujer del añorado Antonio Pereira, que aparece puntual. O Ninfa Gracia, hija del mítico Pepe Gracia, de aquel León en el que él fotografiaba a media ciudad y Garay a la otra. Ninfa, una institución en el centro leonés, incluso ha cancelado las entradas que tenía para un concierto.

Reunión de amigos

Cándido Alonso, moderador al que le gusta más ser incitador, como reza el programa, es de los que se mueve como pez en el agua en estos encuentros: «Se trata de contar cosas. Es como cuando se ponen unos amigos a contar chistes», explica, además de señalar que cada uno tiene su estilo e historias que le hacen característico. Es más, en el caso de Cándido, puede decirse que se sabe sus historias y la de los demás. Cuando llega Félix Pacho ya hay gente sentada esperando a que comience el acto. Pacho, hábil conversador, se resiste y dice: «Hoy tengo poco que contar. Hoy están los sabios», afirma con su habitual aplomo. Pero será imposible verle callado, sobre todo porque se las sabe todas de León, Sahagún, provincia e, incluso, de la Casa de León.

La noche transcurre al olor de las sopas de ajo que se preparan en la cocina del restaurante. Luego, unos huevos con patatas pondrán a prueba lo de la genética leonesa. Y las horas las darán las canciones que se entonen al final. Y sí, quedará constancia de la resistencia leonesa cuando al salir más de uno ya esté planeando que el 15 de diciembre es el día del tradicional cocido en el Wellington.

Un Madrid de sopas de ajo