sábado. 28.01.2023
Fue elegido por amplia mayoría para ingresar en la RAE pese a la cacelorada callejera contra el escritor de Cartagena

Una «T» para Pérez-Reverte

El periodista y escritor nacido en Cartagena Arturo Pérez-Reverte
El novelista Arturo Pérez-Reverte fue elegido ayer para cubrir el sillón «T» mayúscula de la Real Academia Española, vacante por el fallecimiento de Manuel Alvar López, según anunció el secretario de la RAE, Domingo Ynduráin. La candidatura de Arturo Pérez-Reverte, que había sido presentada por los académicos Antonio Muñoz Molina, Eduardo García de Enterría y Gregorio Salvador Caja, fue elegida en la primera votación, con el apoyo de más de 24 académicos, con lo que cumplió el requisito de obtener las dos terceras partes de los votos posibles. Amante de la literatura y dotado para contar historias apasionantes, este autor es sin duda uno de los escritores españoles de mayor proyección internacional, y buena prueba de ello son los numerosos premios que ha recibido en varios países. Pérez-Reverte (Cartagena, Murcia, 1951), ha ganado el Grand Prix de literatura policiaca de Francia, el Premio de la Academia Sueca de Novela Detectivesca por La tabla de Flandes, el Palle Rosenkranz de la Academia Criminológica de Dinamarca por El Club Dumas, el Premio Jean Monnet de literatura europea por La piel del tambor o el Premio Mediterráneo a la mejor obra extranjera publicada en Francia por La carta esférica, entre otros. Traducido a más de treinta idiomas, ha visto cómo varias de sus novelas eran elogiadas por la crítica de Estados Unidos y disfruta también del favor del público en la mayoría de los países de Hispanoamérica. El nuevo académico de la Lengua se dedica en exclusiva a la literatura desde hace ocho años, pero antes, entre 1973 y 1994, fue reportero de prensa, radio y televisión y cubrió los principales conflictos internacionales de ese período. «Chiquito de la Calzada, a la Academia». Lemas como este se leían en las pancartas que una decena de personas lucían a las puertas del RAE para protestar por el ingreso de Arturo Pérez- Reverte en la docta institución. Eran los miembros de la autodenominada Plataforma Peréz-Reverte nunca máis, que expresaron con pitos y haciendo sonar cacerolas su malestar por la elección del nuevo académico. Se presentaron como «lectores y estetas», personas vinculadas al mundo editorial y cultural para quienes la elección de Pérez-Reverte era poco menos que una afrenta. «Por estos derroteros acabarán haciendo académicas a Norma Duval o a Tamara y creemos que Chiquito de la Calzada tiene más méritos que Pérez Reverte para ser académico, por su contribución a la renovación del léxico», ironizaban. En las pancartas se leía: «Norma Duval a la Academia» o «Manuel Alvar se estará removiendo en su tumba».

Una «T» para Pérez-Reverte
Comentarios