jueves 5/8/21

La vestimenta de la montaña leonesa ya tiene su ‘Biblia’

Javier Emperador y Carlos Santos reúnen en un libro la indumentaria de cada valle.
Carlos Luis Santos, Javier Emperador, Francisco José García y Joaquín Alonso.

Toda la vestimenta popular de nuestra montaña —de la Oriental, la Central y la Occidental— ha quedado descrita, analizada, reunida e ilustrada en una obra monumental, Indumentaria tradicional en la montaña leonesa, que ayer se dio a conocer en la sede de la Fundación Monteleón, la casa Gaudí, institución cuya ambiciosa colección de etnografía lleva ya seis títulos ‘fijando’ en obras de gran formato diferentes aspectos de la cultura tradicional de esta tierra —las anteriores se dedicaron a molinos, a la cultura del vino, a los hórreos leoneses, a la Semana Santa y a las edificaciones con cubierta vegetal—. Y ahora le ha llegado el turno a un aspecto tan sugestivo como es el de la indumentaria, en concreto la de los altos valles, tema que ha recaído en dos grandes especialistas en la materia: Javier Emperador y Carlos Luis Santos.

El primero de ellos explicaba al Diario que esta obra es el fruto de más de cinco años de intenso trabajo —y en el que han volcado, además, la no poca experiencia acumulada durante toda su carrera—, y se mostró muy satisfecho con el resultado final. «El libro cuenta con 250 páginas y probablemente pase de las mil fotos», indicó.

«Cuando en León se habla de indumentaria parece que siempre surge lo maragato, y estas zonas de montaña estaban un poco olvidadas en ese sentido... El hecho de que la información disponible fuera más precaria hacía que el reto fuera aún mayor», reflexionó Emperador, dueño de una de las colecciones de indumentaria popular más destacadas del Noroeste.

Madreñas, manteos, pañuelos, chaquetas, dengues, monteras... todos los elementos del vestir montañés se han reunido en esta obra singular: primero con una exhaustiva investigación, ‘vaciando’ fondos de museos locales pero también echando mano de numerosos expertos y contactos entre los vecinos de estos valles. En este sentido Javier Emperador mencionó la ayuda facilitada en museos y hogares de Prioro, Riaño, Lario y Oseja, en Villamanín y en Casares, y en Villablino y el área de Omaña de la mano de gente «tan conocedora de este tema como la lacianiega Carmen Marentes o los omañeses David Á. Cárcamo y José María Hidalgo», continuó. E hizo hincapié en el «entusiasmo desinteresado» con el que mucha gente ha cooperado en el proyecto. Pero después existe también un amplísimo apartado fotográfico, con imágenes históricas de enorme valor, como una de Riello, «y sobre todo otra de Villapodambre», y la sugerente comparación hecha entre fotos antiguas y modernas, de modelos que visten esos mismos trajes para destacar colores y otros aspectos, como un dengue de gran interés en la Montaña Oriental, diferente de los valles limítrofes —y en este punto agradeció el trabajo de la empresa Imagen Mas—.

Los autores han recorrido dieciséis pueblos de la Montaña Oriental, otros 14 de la central y decenas en las comarcas de Babia, Omaña y Laciana. En estas zonas han detectado «muchas diferencias» en las vestimentas, ocasiones no tanto por sus elementos, sino por la forma en la que estos se utilizan de unas comarcas a otras y queran parte esencial de su diferenciación. Por último, Emperador y Santos han recuperado multitud de piezas originales, de nuevo buena prueba de la generosidad de sus poseedores.

«He visto a gente llorar hojeando este libro. Sólo te digo eso». Es el mejor resumen.

La vestimenta de la montaña leonesa ya tiene su ‘Biblia’
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