domingo 22.09.2019
Gente de León

«Vivimos una democracia ficticia bajo la dictadura del Ibex-35»

El poeta leonés Antonio Gamoneda revisa el grueso de su obra. 
Antonio Gamoneda. CHEMA MOYA
Antonio Gamoneda. CHEMA MOYA

Con 88 años, el poeta leonés Antonio Gamoneda asegura no haber vivido «nunca una historia aceptable de España». «E incluyo la historia actual», dice desde la atalaya de su edad y el magisterio de su palabra poética el ganador del premio Cervantes en 2006, para quien «vivimos en una democracia de ficción, porque no es una realidad, al menos por el momento».

«¿Cómo se puede entender una democracia que alberga una dictadura económica? ¿O no es el Ibex-35 el que decide la vida de los españoles?», se pregunta Gamoneda. «Es así y eso es una dictadura», se responde categórico el poeta al presentar el segundo volumen de Esta luz (Galaxia Gutenberg), la recopilación de toda su poesía, que ha revisado casi en su totalidad y a veces reescrito.

Son más de 500 páginas que recogen su obra poética desde 1995 a 2019 y en las que se incluye el poemario inédito Las venas comunales. «Solo sé que no sé nada», dice Gamoneda como Sócrates, asegurando, además, que esa ignorancia es la que explica las claves de su poesía. «Dios me libre de interpretar mi propia poesía, porque no sé nada, insisto, y menos de mis propios poemas». «Me mantengo en el no sé y dejo al lector en el ya sé», dice irónico este gran poeta asturleonés, al que mueven más las incertidumbres que las certezas.

Por eso duda de unos poemas que «jamás se agotan en sí mismos» y que están en permanente revisión. «Los poemas se terminan solo en apariencia; siguen vivos y significan mi voluntad de reescritura», advierte Gamoneda. «Mi deseo es que el poema no sea una piedra tallada, que no sea una lápida, porque los poemas están vivos», reitera.

Un libro testamentario

Reconoce que en sus versos hay «pensamiento impensado». «Me entero de lo que quiero decir cuando lo dice la palabra escrita; es como si la poesía fuera anterior al pensamiento discursivo», asegura Gamoneda, que prepara un segundo volumen de sus memorias. Reconoce, además, el carácter de memorial de muchos de sus versos y advierte de que Esta luz «es un libro testamentario».

Los dos volúmenes de su poesía abarcan más de 70 años resumidos en «más de mil páginas en las que caben muchas tonterías». «Pero son, para bien y para mal, le memoria de un pasado», dijo el también ganador de Premio Nacional de Poesía y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

En siete décadas de actividad poética le han asaltado muchos silencios, pero recuerda con amargura el más intenso, «que duró casi 15 años» y que se debió a su batalla con la censura. «Me bloqueé; tenía voluntad de hacer huelga poética, y la culpa fue de los censores, que intervinieron un libro que se titulaba ‘Actos’ y que acabaría publicándose como ‘Blues castellano’ veinte años después», explica.

«Decían que era malvado, ateo y marxista, pero que, aun así, se podía publicar quitando ciertas cosas. Me negué. No se publicó hasta dos décadas después», rememora dolorido un Gamoneda, que admite que otros silencios «se debieron a que a veces se agota el cauce y el flujo poético» y que «también hubo tiempos en los que estaba vacío».

«Hoy es un día grande para la poesía», aseguró el poeta y crítico Miguel Casado al presentar el nuevo volumen de Esta Luz, que ha estado a cargo de Jordi Doce. Se felicitó por la persistencia «de nuestro mayor poeta en el pasado y en el presente». «Habla de la poética de la muerte, pero de forma inseparable del curso y la intensidad de la vida, de modo que habla de la muerte para pegarse más a la vida», aseguró Casado. Destacó también la ironía creciente del poeta «que pone en duda su propia obra».

Los dos volúmenes de Esta luz recogen toda la poesía escrita por Gamoneda entre 1947 y 2019.

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