jueves 9/12/21
Balonmano | Liga Asobal

El Ademar sigue en caída libre

El conjunto leonés cae 32-41 frente a un Granollers que aprovechó las lagunas defensivas y desactivó el ataque de los de Cadenas. 
DL
La derrota se debió en gran parte al juego de un Granollers casi perfecto. DL

Desastroso Ademar. El peor desde que iniciara la temporada. Los de Cadenas fueron un juguete roto en manos de un Granollers (32-41) que aprovechó el desastre defensivo de los leoneses. 

Más allá de algunas decisiones arbitrales cuestionables, lo cierto es que este Abanca Ademar no tiene defensa ni tampoco un portero que a día de hoy te sostenga en los momentos de desconexión. Y sin esas dos cosas es imposible competir con casi nadie. Menos aún con un Granollers muy trabajado y compacto en ambas áreas.

La primera parte del duelo fue muy similar a la de otros encuentros del conjunto leonés esta temporada, a remolque en el marcador y en un interminable intercambio de golpes que se puede mantener siempre y cuando no falles en ataque. Pero esa moneda al aire de los de Cadenas no siempre sale cara y funcionó hasta el minuto 15 con un aceptable 8-10.

Desde ese momento en adelante los catalanes se convirtieron en un ciclón imposible de frenar. Sólo tres minutos más tarde ya mandaban 9-14 y la sangría no se detuvo hasta el paso por vestuarios (16-23).

Un primer acto donde Virbauskas cometió numerosas pérdidas en pases aparentemente sencillos, donde Jaime no atinó desde el extremo, donde apenas hubo conexión con el pivote y en el que el tiro exterior se resumió en dos buenos goles de Milos y uno de Boskos.

El Ademar está mal sí, pero mucha culpa de ello la tuvo un Granollers casi perfecto.

Y lejos de reaccionar, la segunda parte se tornó en una pesadilla de la que sólo quiso despertar Gonzalo Pérez, el único que marcó la diferencia.

Granollers, con rotaciones constantes, se dio un festín anotador aprovechando la cada vez más entregada defensa ademarista y puso un +10 que silenció un Palacio consciente de que por ahora no hay para exigir mucho más.

La roja a Santista en el minuto 40 evidenció lo desquiciado que estaba el equipo, incapaz de concentrarse atrás durante tres o cuatro acciones seguidas.

Cuando recibes más de 40 goles poco más se puede decir. La media anotadora se mantuvo pero más por jugadas individuales que por juego colectivo. Toca pararse a reflexionar hacia dónde quiere Cadenas conducir a los suyos pero ya no vale sólo con quejarse de que la plantilla es corta (32-41)

El Ademar sigue en caída libre
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