martes 07.04.2020
Balonmano

El Ademar tira de galones en Valladolid

Juanjo Fernández se dispone a lanzar ante la portería del Atlético Valladolid con la que el jugador ademarista acertó hasta en tres ocasiones. MARGON EGEA
Juanjo Fernández se dispone a lanzar ante la portería del Atlético Valladolid con la que el jugador ademarista acertó hasta en tres ocasiones. MARGON EGEA

El Abanca Ademar asaltó Huerta del Rey (30-32) en un derbi con sabor de antaño (Manolo Cadenas y Pisonero en los dos banquillos, ahí es nada) y que se decidió en los últimos minutos gracias a la efectividad de Mario López, a la salida de David y la inspiración del meta Patotski después de ir más de 30 minutos contracorriente. Un derbi autonómico con intensidad y un arbitraje que no dejó contentos a nadie con múltiples exclusiones y decisiones comprometidas, pero al final los dos puntos tomaron el camino de León tras un verdadero partidazo.

Como ya ocurriera en León, la primera parte estuvo marcada por la igualdad de los dos equipos. Pucelanos y maristas se conocen a la perfección, y eso queda evidenciado en cada enfrentamiento. El Recoletas salió muy enchufado logrando una pequeña renta de dos goles (3-1), sin embargo, el Abanca Ademar reaccionó con la eficacia de Lucin, lo quepermitió dar la vuelta al marcador (4-5). Desde ese momento los ataques se impusieron a las defensas, y los dos equipos fueron demostrando su poderío en las acciones sucesivas. Intercambio de goles, balonmano espectacular en Huerta del Rey y también de alguna que otra pérdida de balón. Así fue trascurriendo una primera parte donde ninguno de los dos rivales estaba cómodo sobre la pista, porque el trabajo defensivo también rayaba a buena altura. El cuadro vallisoletano, eso sí, se mostró más intenso en defensa y gracias a esto logró adquirir una ventaja de tres goles (15-12 al paso por el minuto 22) que tuvo que ser frenado por un tiempo de muerto de Manolo Cadenas.

Las ausencias de David Fernández (salió en la segunda parte) y de Mosic eran más acusadas en el Ademar que la de Diego Camino en el Atlético Valladolid, ya que su sustituto Adrián Fernández supo manejar bien el timón durante la primera mitad. Espadas en todo lo alto y gran ambiente en el graderío, puro balonmano, puro derbi.Tras el tiempo de reflexión, el croata Tin Lucin cogió el mando de las acciones para hacer jugar a sus compañeros, sobre todo a un eficaz Juanjo, pero la defensa pucelana apenas dejaba fisuras. Un siete metros anotado por Pedro Martínez logró romper la mala racha.Los ajustes defensivos de Cadenas mejoraron algo las prestaciones, aunque no fueron suficiente para poder empatar el choque con la exclusión de Carou. Así, se llegó al tiempo de descanso con una desventaja de dos goles (17-15).

En la segunda parte, Cadenas analizó el panorama y decidió dar entrada sobre el parquet al renqueante David Fernández, que regresaba a su tierra. Sin embargo, la defensa seguía haciendo aguas en estos primeros compases de la segunda mitad, permitiendo al pivote francés Dourte hacerse el dueño de la zona de seis metros. Eso sumado a la efectividad de César Pérez en los ataques pucelanos provocó un parcial de 3-1 para los locales de salida (20-16 en el minuto 33) que nuevamente tuvo que ser cortado por un Manolo Cadenas que se mostró muy crítico con los árbitros y en el mismo tiempo muerto fue amonestado.

La defensa vallisoletana seguía muy intensa en sus acciones y los árbitros demasiado permisivos, ante el enfado evidente del banquillo y de los jugadores maristas. Al fin, la exclusión del local Víctor Rodríguez permitió coger un poco de aire a Abanca Ademar y con un parcial de 0-2 nivelar algo el tanteo.Lucin en ataque era el encargado de echarse al equipo a las espaldas con Mario López efectivo desde el penalti.

Así, tras varios fallos en ataque local y dos paradas de Patotski permitieron situarse en empate (21-21 minuto 40). Por primera vez el Valladolid no era capaz de atacar cómodo. David Pisonero tuvo que pedir tiempo muerto. El Recoletas se había bloqueado y la entrada al campo de David Fernández sirvió para catapultar a un Ademar que tenía en Mario López a su hombre más incisivo. Así, es como se dio la vuelta al marcador en un parcial de 1-6. Ante la intimidación de Huerta del Rey, los árbitros señalizaron dos exclusiones que cortaron la buena progresión leonesa. El choque subió la intensidad y cada acción era una auténtica guerra.Por suerte Patotski estaba inspirado y las distancias se mantenían (25-27, minuto 54). La olla de Huerta del Rey, y de nuevo con un hombre menos, permitió a los locales robar dos balones y volver a igualar el marcador (28-28 minuto 27). Fue el momento de Acacio que no le temblaron las manos en las últimas acciones para retomar una diferencia de dos goles que López certificó en la última jugada.

El Ademar tira de galones en Valladolid