miércoles 22/9/21
Juegos de Tokio

Adriana Cerezo marca el camino de España

La benjamina de la expedición, de 17 años, logra la primera medalla para los españoles con una plata en la categoría de hasta 49 kilos de taekwondo que estuvo a unos pocos segundos de ser una presea de oro ante la número 1 del mundo
Adriana Cerezo Iglesias, la más joven del equipo olímpico español en Tokio, logró la medalla de plata en taekwondo y a punto estuvo de llevarse el oro. MIGUEL GUTIÉRREZ

Una taekwondista de 17 años, Adriana Cerezo Iglesias, la más joven del equipo olímpico en Tokio, madrileña aunque de madre segoviana, de Cerezo de Abajo, metió a España en el medallero con su presea de plata en la categoría de hasta 49 kilos de la disciplina, al día siguiente de la ceremonia inaugural. Actuando sin complejos ante una figura consagrada, la madrileña se quedó a un solo punto (11-10) de la medalla de oro, que fue para la actual número uno del mundo y bronce en Río 2016, la tailandesa Panipak Wongpattanakit.

La adolescente de Alcalá de Henares ya es campeona de Europa, y aquí en Tokio se plantó en la final después de vencer, por el camino, a toda una leyenda como la china Jingyu Wu. La taekwondesa española Adriana Cerezo Iglesias se mostró contenta pero insatisfecha tras ganar la medalla de plata en la categoría de menos de 49 kilos, y deseó «que sea la primera de muchas y no más de plata ni de bronce».

«Me voy a tirar unos días pensando en esos segundos», dijo Cerezo al pasar por la zona mixta tras recibir su metal, el primero de la expedición olímpica española, aunque no el que ella esperaba, el oro, que se le escurrió en los últimos siete segundos del combate tras una certera patada de la tailandesa Panipak Wongpattanakit.

Adriana, tras la final

«He sido yo la que ha perdido, no puedes darle una oportunidad como esa porque la coge»

«He sido yo la que ha perdido», dijo la madrileña, que explicó que a una profesional de la categoría de Wongpattanakit, actual número uno del mundo y bronce en Río 2016, «no puedes darle una oportunidad como esa, porque la coge».

La madrileña, muy severa con su propio desempeño en el último combate, considera que ahora es tiempo «de trabajar en eso», porque «no puede repetirse», y dijo que lo único que le queda es «marcharse» y seguir mejorando, participando en más torneos y entrenando para que este sea el pistoletazo de salida de una prolífica carrera. La española, que tuvo su debut olímpico en Tokio, perdió por un ajustadísimo margen de 11-10 frente a la tailandesa. Preguntada en una rueda de prensa posterior, Cerezo, de tan sólo 17 años y que es la benjamina de la expedición olímpica de España, se dijo «muy contenta de abrir la lata» del medallero olímpico español, aunque los últimos compases de la final no salieran como ella y su equipo habían planeado.

Pese a haber pisado el podio con cierta amargura, pues una victoria más clara de Wongpattanakit no le hubiera sentado tan mal, la madrileña dijo haber disfrutado «mucho» del día. «Las emociones te mantienen en tensión y las horas pasan voladas», declaró.

Felicitación de los reyes

Los reyes qurisieron felicitar a Adriana Cerezo, la benjamina del equipo español en los Juegos Olímpicos de Tokio, por haber dado a España este sábado la primera medalla: una plata en la categoría de -49 kilos de taekwondo. Felipe y doña Letizia trasladaron su felicitación a través de un mensaje en la cuenta de Twitter de la Casa Real. «¡Primera medalla para España! Enhorabuena, Adriana, con solo 17 años has sabido competir con determinación, confianza y precisión. ¡Seguro que muchos medallistas españoles te seguirán!», afirmaron los reyes al conocer el triunfo de esta taekwondista.

El resto de españoles

La jornada olímpica sabatina ofreció el debut en la piscina de Mireia Belmonte, la actual campeona olímpica de 200 mariposa, que se clasificó para la final de hoy de 400 estilos con el cuarto mejor tiempo (4:35.88) y aclaró: «No me esperaba estar en la final, ha sido una sorpresa». Belmonte ya se colgó la medalla de bronce en la prueba larga de estilos en los Juegos de Río.

El gimnasta Ray Zapata disputará, el 1 de agosto, la final olímpica de suelo y con muchas posibilidades de ganar medalla, tras firmar ayer la cuarta mejor nota en la ronda de clasificación. Fernando Carreño, Paula Bedosa y Alejandro Davidovich y derrotas de Roberto Carballés y Pablo Andújar en primera ronda.

Uno de los triunfos más impactantes de la jornada tuvo como protagonista a un ecuatoriano, Richard Carapaz, que en la carrera de fondo derrotó en el circuito de Fuji a dos pesos pesados del ciclismo mundial, el belga Wout Van Aert y el esloveno Tadej Pogacar, reciente ganador del Tour de Francia. Un podio de lujo para adornar la segunda medalla de oro de Ecuador a lo largo de su historia olímpica. Antes que Carapaz, sólo el atleta Jefferson Pérez se había coronado campeón (Atlanta’96, en 20 km marcha y luego plata en Pekín 2008).

Sin premio en ciclismo

Alejandro Valverde, jefe de filas del equipo español, no estuvo en la pelea por las medallas. El excampeón mundial se quedó en el último ascenso y llegó a meta diez minutos después que el ganador. No hubo un solo español entre los 20 primeros. Gorka Izagirre fue el mejor, en el puesto 23.

El judo español tendrá que seguir esperando para ganar una medalla olímpica que se le resiste desde hace 21 años. La última data de Sidney 2000, donde Isabel Fernández consiguió una de oro en la categoría de 57 kilos.

Dos de las principales bazas españolas en el judo, Fran Garrigós y Julia Figueroa, se despidieron muy pronto del torneo. El madrileño, que llegaba como campeón de Europa y medallista de bronce mundial en la división de hasta 60 kilos, cayó ante el francés Luka Mkheidze, el mismo al que derrotó en la final europea de Lisboa.

Buen inicio en el tenis

La armada española arrancó bien con triunfos de Carreño, Bedosa y Alejandro Davidovich

No acabaron ahí las desgracias, porque unos minutos después la cordobesa Julia Figueroa, medallista de bronce en los últimos Mundiales, no pudo pasar de los octavos de final. Venció a la turca Gulkader Senturk en su debut y perdió su segundo combate, frente a la israelí Shira Rishony, a la que se había impuesto en cuatro de las cinco ocasiones en que se habían enfrentado.

A título anecdótico, el primer oro de Tokio 2020 se fue para China, gracias a la tiradora Yang Qian, que ganó la final de rifle de aire 10 metros, y se despidió de los Juegos la participante más joven, la siria de 12 años Hend Zaza, que perdió contra una jugadora que le triplicaba en edad, la austríaca Liu Jia, de 39 años. Toda una hazaña.

Adriana Cerezo marca el camino de España
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