viernes 27/5/22
                      Muriqi, de penalti, le dio los tres puntos al Mallorca ante un Atlético sin nada de pólvora. CATI CLADERA
Muriqi, de penalti, le dio los tres puntos al Mallorca ante un Atlético sin nada de pólvora. CATI CLADERA

El Mallorca del técnico mexicano Javier Aguirre sacó fuerzas de flaqueza en Son Moix (1-0) para romper la racha de siete derrotas seguidas y se mantiene en la lucha por la permanencia al sumar tres puntos vitales ante un Atlético de Madrid fallón y al que pudo pesarle el compromiso del próximo miércoles ante el Manchester City en el Wanda Metropolitano.

El debut del «Vasco» ante la afición bermellona no pudo ser más triunfal con el gol de penalti del kosovar Vedat Muriqi en la segunda parte.

Su equipo estaba en zona de descenso tras siete derrotas consecutivas, encadenaba cuatro meses encajando goles y sumaba 53 días sin celebrar un gol con su afición. La visita a la isla era incómoda para los colchoneros. Tan importantes eran los tres puntos para seguir luchando por la segunda plaza en Laliga, como remontar el 1-0 del Manchester City en el Wanda Metropolitano con el objetivo de seguir vivo en la Liga de Campeones. El Atlético de Madrid se presentó en Palma con seis victorias consecutivas y ocupando la cuarta plaza de LaLiga con 57 puntos, 24 de los cuales los ha sumado lejos del Wanda Metropolitano. En las tres últimas tiene el pleno de triunfos en el Sadar, Benito Villamarín y Vallecas.

Un escenario engañoso

Pero falló en Son Moix, el escenario que parecía más asequible. Los locales empezaron el encuentro sabiendo que una victoria les sacaba del descenso tras la derrota del Cádiz ante el Betis. El gol mallorquinista, obra de Muriqi de penalti, llegó tras un contacto de Reinildo a Maffeo en el límite del área, en una acción polémica y muy protestada por los colchoneros.

Martínez Munuera no dudó en señalar la falta máxima, decisión ratificada después por el VAR. Los rojiblancos con los cinco cambios agotados (entraron Cunha, Lemar, Vrsaljko, Joao Félix y Lodi) se lanzaron a una ofensiva feroz en busca del empate, pero fracasó ante un rival que ya le había derrotado en el Wanda en la primera vuelta (1-2) con Luis García Plaza en el banquillo. Ayer volvió a repetir la gesta ante su público y en una situación límite. No es descabellado colegir que, esta temporada al menos, los mallorquinistas le tienen la medida tomada a su rival, venciendo a un «grande» en una de las «ocho finales» que le quedan por la permanencia, como dijo Javier Aguirre.

Aguirre frena al Atlético
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