miércoles. 01.02.2023
PRIMERA DIVISIÓN

«Al cáncer no se le gana con lamentos»

Tres meses después de anunciar con entereza que abandonaba temporalmente el fútbol por un cáncer testicular, el guardameta valenciano José Francisco Molina recuperó la sonrisa este lunes, cuando hizo oficial que el tratamiento d
Molina acudió con el pelo muy corto para paliar los efectos del tratamiento
Físicamente fue duro, pero ha sido peor sicológicamente», subrayó el portero internacional en el Instituto Valenciano de Oncología. Allí, con el pelo rapado para disimular los efectos de la medicación, compareció junto al doctor del club coruñés, César Cobián, y el jefe de esta especialidad en el centro levantino, Vicente Guillén. Pese al espectacular avance logrado en la lucha contra la terrible enfermedad, Molina se mostró escéptico y dijo desconocer si, a partir de ahora, será más fuerte mentalmente. «Con el tiempo pueden surgirme problemas que antes me costaba superar y, en ese momento, sabré si soy más fuerte o no», explicó en su multitudinaria y emotiva conferencia de prensa. «Moli», como le conocen sus compañeros, siempre fue un tipo fuerte y activo que, por lo tanto, superó mejor la recuperación física que la presión psicológica del tratamiento. «En el hospital estaba fastidiado. Es duro verte 20 días encerrado», subrayó el portero, que agradeció el apoyo de toda la gente que le rodeó durante su recuperación, con mención especial para el doctor Bustos, que fue quien le detectó el cáncer, los amigos y la gente de Valencia y A Coruña. Una vez alcanzado un estado anímico «muy bueno», ya que llevaba un trimestre esperando la recuperación, Molina aseguró que puede obtener el tono físico idóneo en un espacio de tiempo no muy largo. «Llevo tres meses sin estar con el equipo ni entrenar a ritmo de competición, pero no estoy tan mal ya que he estado trabajando en un gimnasio con un preparador físico», apuntó. El cancerbero internacional, que meditó su desgracia retirado en la Pobla de Farnals, localidad valenciana en la que creció, destacó las llamadas y visitas de muchos compañeros pero tuvo un recuerdo especial para el delantero búlgaro Luboslav Penev, afamado deportista que, como el ciclista Lance Armstrong, también venció al cáncer. «Hablé una vez con él, es muy majo y me animó mucho. Es un número uno», destacó acerca del ex delantero búlgaro de Valencia, Celta y Atlético de Madrid. Molina aprovechó la oportunidad para dirigir su mirada y «animar y tranquilizar» a la gente que está luchando contra la enfermedad y a todos aquellos a los que se les pueda diagnosticar. «La única forma de vencer el cáncer es luchar contra él, no estar lamentándose las 24 horas del día. Es una enfermedad dura, pero se puede salir hacia delante», les trasladó Paciente ejemplar Por su lado, el doctor Guillén destacó que Molina fue un «paciente ejemplar» y ratificó que el ex portero de Alzira, Valencia B, Villarreal, Albacete, At. Madrid y Deportivo recibió cuatro tratamientos de quimioterapia, aunque ya en el segundo ciclo se puso observar una «remisión completa de la enfermedad». «Molina está bien, ha respondido perfectamente a la quimioterapia y no ha tenido efectos secundarios importantes. Ya puede hacer una vida normal», aseguró el jefe de Oncología del centro valenciano antes de dejar claro que el futbolista no siguió un tratamiento «especial» y demostró una «honestidad importante» al someterse a él. Guillén consideró que estaba dentro de lo previsto la total recuperación de Molina y resaltó que el portero «encajó bastante bien un tratamiento que no todos los pacientes soportan igual».

«Al cáncer no se le gana con lamentos»