miércoles. 08.02.2023
Con la desaparición del cangrejo autóctono y la necesidad de que su nicho ecológico fuese ocupado por otra especie parecida y resistente a la afanomicosis o peste del cangrejo, se comenzaron las repoblaciones con cangrejo señal. Al mismo tiempo se pretendía que este cangrejo frenase la expansión del rojo de las marismas, considerado una especie invasora y sumamente peligrosa por su voracidad y capacidad de reproducción. Castilla y León fue de las últimas comunidades que optaron por repoblar y tan solo lo hicieron cuando este crustáceo estaba introducido en La Rioja, Navarra y el alto Duero, este último repoblado de forma circunstancial por larvas que se escaparon de una astacifactoría. El éxito fue notable, pues el señal se adaptó perfectamente en la mayoría de los ríos y comenzó a pescarse en acotados y tramos libres de Burgos, Soria y Segovia. En la actualidad se encuentra en la mayoría de los ríos de naturaleza caliza de toda la cuenca del Duero y parte del Sil. Las consecuencias, sin embargo, no fueron suficientemente evaluadas. Todos los aficionados que conocieron el cangrejo autóctono recuerdan perfectamente como, a finales del otoño, se encuevaba permaneciendo en su refugio todo el invierno hasta que, bien entrada la primavera, cobraba actividad con sus larvas recién eclosionadas. El cangrejo rojo, por su parte, también pierde actividad cuando bajan las temperaturas, pero el señal no. Su extraordinaria voracidad prosigue durante el invierno, precisamente cuando se producen las frezas de la trucha. Aclimatado a las aguas frías, tanto en arroyos como en embalses o aguas profundas, y con un poderío extraordinario para remover los fondos, puede resultar un peligroso destructor de frezaderos. Tras la euforia inicial en algunos países donde ha sido introducido se está planteando de forma seria su descaste. Así ha sucedido en Francia, donde ya se le pesca sin límite de capturas tal y como sucede aquí con el rojo. De momento, y en Castilla y León, los responsables están totalmente desconcertados y siguen deshojando la margarita.

Algunos países se plantean ya el descaste del cangrejo señal
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