jueves. 02.02.2023

Alves y Khedira, en el escaparate

Culé y madridista aparecen como las ‘perlas’ de un mercado de invierno que levanta el telón como tabla de salvación para los equipos acuciados por la clasificación.
Khedira puede cambiar de aires en el mercado de invierno. En junio acaba contrato.

Los representantes de Alves y de Khedira ya pueden coger el teléfono a los pretendientes. Desde el momento en que se inicia el año pueden negociar de manera legal el posible fichaje de sus jugadores por otro club para la próxima campaña sin necesidad de ocultarlo. De hecho, ayer día 1 se marcó en rojo por aquellos que participan en el mercado más allá de la inminente apertura de la ventana de traspasos

De acuerdo a las condiciones que impone la FIFA, hay 89 futbolistas de Primera en situación de comerciar desde los primeros días de año su futuro. Entre los más apetecibles se encuentran el carrilero brasileño del Barcelona, Dani Alves y el campeón del mundo del Real Madrid, Khedira. También hay jugadores con arraigo en sus equipos como Aritz Aduriz (Athletic), Reyes (Sevilla), Corona (Almería) o Manuel Pablo (Deportivo) también pueden optar por el cambio. Habitualmente los clubes prefieren renovar a sus efectivos más destacados para evitar una situación en la que el atleta podría reducir sus riesgos en el césped para no arriesgar su futuro o no actuar en contra de los intereses de su próxima escuadra. En el año 2014 el Borussia de Dortmund alemán apostó por mantener en su delantera al polaco Lewandowski, quien ya había acordado en verano su pase al Bayern de Múnich, conjunto rival en competiciones locales e internacionales. Por otro lado, Pirlo decidió extender su estancia en el Milan aunque podía cambiar de aires. Otro argumento para deshacerse de los futuros hombres libres es el económico, puesto que en ocasiones se prefiere vender al jugador en invierno por un precio a la baja antes que dejarlo escapar en verano sin recibir ningún euro a cambio. En enero del pasado año Diego Ribas apareció cedido en el Atlético de Madrid porque el Woflsburgo sabía que en verano abandonaría Alemania sin coste para el jugador. Parecido fue el de Toni Kroos en verano de 2014. El Bayern aceptó una oferta de 25 milones de euros del Real Madrid por el campeón del mundo a sabiendas de que un año después el fin de su contrato habría dado alas gratuitas para cambiar de aires

Renovación continua

No obstante, existen numerosos equipos en que la práctica es habitual por su condición de conjuntos en permanente renovación. Así, el Rayo Vallecano nutre su plantilla con cesiones y futbolistas que desean ponerse en el escaparate para ser contratados por nuevos equipos.

En el bando de los compradores, la fecha en que se abre la veda suele ser la de acercamientos oficiales después de interesarse de contactar con los deseados de manera indirecta. En este año se ofrece una situación inusual, puesto que el Barcelona no podrá inscribir nuevas fichas hasta el año 2016 y esto supone que tampoco podría adquirir los servicios de futbolistas que acaben contrato en verano. Debido a este motivo en el Camp Nou actúan condicionados por la posible marcha de Dani Alves, puesto que tendrían que recurrir al canterano Montoya o al remiendo de Douglas -fichado para cubrir la posible eventualidad pero poco valorado por los culés- si el titular no prorroga su contrato. En el bando de los jugadores suele servir para negociar renovaciones o nuevos contratos en mejores condiciones con la amenaza de marcharse o elegir a otro pretendiente. Sin embargo, esto es un arma de doble filo que puede provocar situaciones negativas. En 2014 Víctor Valdés anunció su marcha del Barça. Una lesión truncó el fichaje del portero por el Mónaco y actualmente entrena en las instalaciones del club azulgrana aunque no tiene contrato con ningún equipo.

Alves y Khedira, en el escaparate
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