lunes. 30.01.2023

La ansiedad lastra a Cristiano

Hasta ahora, el portugués ha dado más que hablar esta temporada por sus cinco agresiones que quedaron impunes que por ser decisivo en el Madrid.
Ronaldo, cabizbajo, con el Madrid esta temporada.

Si el Barça ha aumentado en dos puntos más su ventaja sobre el Real Madrid al término de la 21ª jornada es, entre otras razones, porque Leo Messi marcó diferencias con un golazo que tumbó a un gran Málaga en La Rosaleda y Cristiano Ronaldo se mostró romo en el Benito Villamarín.

Recuperar la mejor versión del astro portugués, al que se le ve ansioso y con tics agresivos sobre el campo que demuestran su nerviosismo aunque queden impunes, se ha convertido ya en el primer objetivo de Zinedine Zidane. Por decimosegunda vez en el torneo de la regularidad Cristiano se quedó sin marcar. Suma nada menos que 16 dianas, una cifra excelente, pero no es tan decisivo como antaño. Sólo ante la Real Sociedad (3-1, fue determinante con su doblete y ganó dos puntos para su equipo. En el resto de jornadas en las que ha visto puerta, sus tantos resultaron intrascendentes para la victoria final. Ronaldo ha fallado en las fechas más importantes. No marcó la diferencia contra adversarios de fuste que han disputado competiciones europeas como Athletic, Barça, Atlético, Sevilla, Villarreal y Valencia.

Cristiano está dando más que hablar este curso por su conducta antideportiva que por su nivel futbolístico. Frente al Betis, volvió a mostrar otro signo de impotencia. En el minuto 56, todavía con 1-0 a favor de los verdiblancos, el portugués le dio un empujón y una patada por detrás al lateral derecho del rival, Francisco Molinero, sin estar el balón en juego. Ni el árbitro valenciano Martínez Munuera, ni sus asistentes, vieron esa acción.

La semana pasada, su agresión fue más alevosa. Pese a ganar por goleada a un flojo y blando Sporting, Cristiano reaccionó con violencia en una carrera con Nacho Cases y le propinó una patada. La acción era merecedora de tarjeta roja, lo que le hubiera acarreado una sanción de al menos cuatro partidos por agresión, pero el colegiado navarro Undiano Mallenco tampoco observó nada punible.

Cristiano también dio que hablar con ocasión del clásico del pasado 21 de noviembre, en el que el Barça ganó 0-4 en el Bernabéu y marcó para siempre el futuro de Rafa Benítez. En el minuto 31, el Real Madrid salió a la contra y Dani Alves frenó al luso en falta, lo que le costó la tarjeta amarilla. Pero ese mismo lance, Cristiano le dio un codazo que hizo que el brasileño se doliera y se quejara de una pequeña brecha. La acción del portugués tampoco mereció castigo alguno, a juicio del trencilla andaluz Fernández Borbalán.

En el duelo jugado dos semanas antes en el Sánchez Pijzuán, el delantero del Real Madrid cometió otra acción poco edificante. Era la primera parte, Cristiano corría por detrás del polaco Krychowiak y le lanzaba un puñetazo mientras se producía un forcejeo entre ambos. Al no haber balón por medio, la jugada no fue vista por el árbitro leonés José Luis González González. Sufría un período de desquiciamento el portugués, ya que en el choque de la jornada anterior, ante Las Palmas, celebrado el 31 de octubre en Chamartín (3-1), también sorprendió al propinar una patada sin balón a David Simón. El aragonés Santiago Jaime Latre tampoco señaló ni falta. Se está salvando de una dura sanción, pero es obvio que algo le ocurre porque está nervioso. Zidane la he dado cariño. Nada más aterrizar en el banquillo del primer equipo merengue, dejó claro que el astro luso es el alma del club y que es más que intransferible. Sabe que le necesita en su mejor versión para optar a la Liga. Y trabaja para recuperarlo.

La ansiedad lastra a Cristiano
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