sábado 28/5/22
                      Los jugadores del Atlético de Madrid celebran el segundo gol logrado ante el Elche. MANUEL LORENZO
Los jugadores del Atlético de Madrid celebran el segundo gol logrado ante el Elche. MANUEL LORENZO

El Atlético cumplirá una década de Champions (0-2). No es quizás el mayor de los objetivos que el defensor del título de Liga se planteaba para esta campaña, pero a tenor del desarrollo de un curso con unos cuantos dolores de cabeza supone el mínimo exigible a un equipo ya plenamente asentado entre la flor y nata del Viejo Continente. Viajaban los pupilos de Simeone a Elche plenamente conscientes de que el triunfo en el Martínez Valero les daba el billete para la máxima competición continental y no dejaron pasar la ocasión antes de dos duelos inquietantes ante el Sevilla en el Metropolitano y contra la Real Sociedad en Anoeta que ya pintan muy diferente con los deberes hechos.

Las cuentas eran claras para el Atlético pero también para el Elche, al que el empate valía para sellar la permanencia independientemente de lo que ocurriese en otros escenarios. Pese a esta situación más cercana a la meta, el conjunto local comenzó mejor. Le costó entrar en el partido al equipo de Simeone, que además en seis minutos ya había perdido por lesión a Vrsaljko, obligando a trasladar a Carrasco al carril derecho para situar a Lodi en un perfil más natural. Precisamente el brasileño tuvo la mejor ocasión colchonera tras un pase medido de De Paul, pero se durmió y no estuvo acertado en el recorte.

Estaba ya bajando varias revoluciones el juego cuando el Atlético encontró la llave del gol a través de la profundidad de Lodi. Se desmarcó el brasileño y aprovechó un enorme pase en largo de Griezmann para servir a Cunha, que se adelantó en el primer palo como los buenos delanteros y ejecutó a la altura de la jugada previa. La ventaja otorgó cierta comodidad a un equipo rojiblanco paciente para tratar de encontrar la espalda de los zagueros rivales, aún más confiado ante la algarabía general en el Martínez Valero en pleno descanso, motivada por un empate final entre Sevilla y Mallorca que garantizaba la permanencia local.

Entre Griezmann y De Paul se encargaron de abrochar un triunfo con premio extra, a través de una combinación de paredes que remachó el argentino. Todo estaba visto para sentencia, con unos y otros en plena celebración. Correa pudo hacer el tercero.

El Atlético ya es de Champions
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