jueves 21.11.2019
BALONMANO | LIGA ASOBAL

«La baja de Vieyra me ha venido bien para dar ese salto de calidad»

David Fernández está en su mejor momento desde que llegó al Abanca Ademar y ya es el máximo goleador del equipo este curso. RAMIRO
David Fernández está en su mejor momento desde que llegó al Abanca Ademar y ya es el máximo goleador del equipo este curso. RAMIRO

David Fernández está venciendo a su particular Goliat sin hacer demasiado ruido, con la humildad de siempre y una dosis de confianza made in Manolo Cadenas. Pero sobre todo, como en el relato bíblico, el lateral derecho del Abanca Ademar dispara ahora con una honda certera que avanza directa a la frente del enemigo contra todo pronóstico. El máximo anotador del conjunto leonés en lo que va de temporada ha dado ese paso al frente que tanto le reclamó Guijosa sin éxito. No se alegra de la baja de Vieyra, pero reconoce que la ausencia del argentino le ha obligado a mostrar su mejor versión.


—Pocos auguraban un inicio de temporada tan bueno. Siete victorias consecutivas y una imagen cada vez más compacta. ¿Ha sorprendido dentro del vestuario?

 

—De puertas para adentro la gente está muy contenta y con confianza. La pretemporada ya fue bien, compitiendo contra equipos como el Nantes o Benfica y quizá la nota agridulce, sobre todo para los aficionados, fue la derrota ante Bidasoa. En el vestuario teníamos claro que les podíamos dar mucha guerra pero el ir ganando de seis y al final perder supuso un pequeño chasco para la gente. Nos dimos cuenta de que podíamos dar mucho más.

 

—¿Qué ha cambiado para que se esté viendo la mejor versión de David Fernández?

 

—Cuando me preguntaban al principio de temporada dije que este año tenía que ser el de dar el salto definitivo. Antes me achacaba mucho la falta de regularidad, el hacer un partido bueno y dos malos. Ahora, más o menos, estoy consiguiendo mantener el nivel sin los altibajos de otros años.

 

—La ausencia de Vieyra se ha convertido en su principal aliado...

 

—En parte sí porque sabes que vas a cometer errores pero seguirás gozando de minutos, y eso para la cabeza es muy bueno. Hay otras personas que tanta responsabilidad quizá les pese pero a mí me ha venido bien para dar ese salto de calidad al tiempo que enmiedas errores.

 

—¿Qué le pidió personalmente Manolo Cadenas cuando llegó al banquillo?

 

—De manera individual no me ha pedido nada en particular. Ha hablado al grupo en general transmitiendo sus ideas y lo que quiere que hagamos. Tenemos mucha sintonía con él y estamos muy contentos.

 

—Con Rafa Guijosa no gozó de tantas oportunidades. ¿Tenían una mala relación personal?

 

—Al contrario. Con Rafa nadie tenía una mala relación. Todo el mundo sabe que era un entrenador muy intenso que incluso a veces daba mucho más que nosotros. Pero luego, fuera de la pista, era una persona totalmente distinta y muy cercana con la que se podía hablar de todo.

 

—¿Pero siente que le faltó más confianza en su juego?

 

—No, al final es muy difícil porque éramos dos jugadores en el mismo puesto, Fede (Vieyra) es un jugadorazo y había que repartir los minutos. Yo era joven, empecé con 19 años y no fue fácil adaptarse a un club nuevo con una exigencia mucho mayor.

 

—Después de años de crecimiento, el curso pasado pegaron un bajón considerable. ¿A qué lo achaca?

 

—Al final no es tanto que hiciéramos una mala temporada sino que el resto de rivales hicieron un buen año. El calendario tan exigente nada más comenzar no fue una ayuda y también está la competición europea, que siempre pasa factura. Mira el Bidasoa, ya está teniendo bajas importantes y no gana con tanta solvencia. El hecho de tener dos partidos todas las semanas desgasta. Y más que competir, lo que cansa de verdad son los largos desplazamientos que se hacen. El otro día, por ejemplo, tuvimos quince horas de viaje hasta Serbia y luego regresas a León, entrenas un día y viaje a Valencia para medirte al Puerto Sagunto.

 

—Hay quien dice que dentro del vestuario hubo un gran alivio cuando destituyeron a Guijosa. ¿Es cierto?

 

—La verdad es que no, porque nadie lo esperaba. Fuimos a entrenar por la mañana y vimos que Rafa venía vestido de calle cuando siempre lo hacía con ropa deportiva. Eso nos sonó raro. Luego nos contó la situación y fue una sorpresa porque como te dije antes nadie tenía mal rollo con él. Luego intentamos normalizarlo lo máximo posible, hablamos entre nosotros de que había que tirar para adelante y acabamos bien la temporada.

 

—¿Esperaban el adiós de Juanín?

 

—Fue una sorpresa, pero creo que él tenía una cierta idea por lo que había hablado con el club. Él quería seguir pero tenía la mosca detrás de la oreja. Era un referente dentro del vestuario y una persona a la que admirar. Ahora le veo contento con el filial.

 

—¿Qué ha cambiado en el club con la llegada de Cadenas?

 

—Ha cambiado todo bastante. Es un entrenador muy táctico, estudia mucho cada aspecto del juego. Haces un viaje de diez horas y se las pasa casi enteras analizándolo todo, viendo cosas que se pueden mejorar. Tenemos un grupo de Whatsapp y siempre está mandando vídeos de partidos o nos dice que miremos tal o cual acción... Eso a nosotros nos viene muy bien, sobre todo porque la plantilla es en general muy joven y tenemos que aprender muchísimo.

 

—Que las ausencias de tres pilares como Acacio, Vieyra y Mosic apenas se estén notando no entraba en los planes... ¿De quién es el mérito?

 

—Nosotros lo teníamos claro. Manolo dijo que esté quien esté y falte el que falte esto es el Ademar. Aquí tenemos que rendir y dar el máximo nivel todos. Y ese mensaje ha calado profundamente. Incluso los nuevos están en sintonía. Luego también ayuda el llevar tantas victorias seguidas o que te mides a Granollers y ganas de uno... son cosas que dan un subidón importante.

 

—La portería, que quizá era el puesto que más dudas suscitaba, está a un gran nivel.

 

—Están inmensos tanto Dino como Patotski. Sabes que si no está uno aparecerá el otro.

 

—¿Le ha sorprendido la adaptación casi inmediata de Pedro Martínez al equipo?

 

—Está muy contento y nosotros con él. También venía Manolo (Cadenas) de hacer mucho trabajo con él. Yo los primeros días le decía que nos preguntara cualquier duda sobre las jugadas o determinados movimientos y enseguida me dijo: «no, tranquilo, si ya lleva Manolo tres semanas mandándome vídeos» (risas). Eso explica que cuando vino ya sabía muchas cosas de cómo trabajábamos.

 

—Tin Lucin comienza a despuntar también. ¿Le ha venido bien la llegada de Pedro para sentir esa competencia?

 

—Puede que sí, pero te diré que tiene una calidad individual impresionante.

 

—El partido de este viernes ante La Rioja es otra piedra de toque importante.

 

—No hay excusas, tenemos que conseguir los dos puntos. Obviamente lo puedes perder porque es un conjunto muy duro, pero saldremos con la mentalidad de ganar como siempre. Si queremos llegar a la Copa, que es el objetivo principal ahora, no podemos perder este tipo de partidos.

 

—Ese es el objetivo a corto plazo. ¿Y a largo?

 

—Luchar por ser segundos. Y si no lo conseguimos hay que mejorar.

 

—Si el Barcelona no estuviera a ese nivel sería una Liga Asobal impresionante.

 

—Sí. Pero de cara a Europa que el Barça esté en la Liga española te da mucho prestigio.

 

—El otro día toda la plantilla celebró los tres goles de Lodos al Vojvodina. ¿Cuál fue la reacción en el vestuario?

 

—Nos alegramos mucho. Estaban muy contentos tanto él como Casqueiro, pero lo que hizo Lodos no nos sorprendió porque le vemos en los entrenamientos.

 

—¿Qué tiene que mejorar David Fernández para seguir creciendo como jugador?

 

—Muchas cosas, pero sobre todo el aspecto físico. Es complicado chocar con gente que pesa 100 kilos y tú 90. Ya no solo para el partido sino al día siguiente cuando te levantas que no te duela todo. Esa mejora se notará mucho a la hora de defender.

 

—Tiene a Gonzalo Carou al lado que no le pasa ni una...

 

—(Risas) Es que nos pasamos el partido hablando. Cuando tienes un referente así al lado no te queda otra, si eres un poco listo quieres aprender de él. Es un veterano que no deja de ayudarte y siempre de buenas maneras. Y si falla Carou ahí está Juanjo, que es otro de los que siempre aprendes algo.

 

—El otro día, en un partido de vuelta casi de trámite, el Palacio congregó a más de 3.000 seguidores. ¿Cómo se explica una afición así?

 

—Es impresionante. No hay una afición como la del Ademar y no es un tópico.

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