martes. 29.11.2022
Messi volvió a fallar en el remate final. ALEJANDRO GARCÍA

El Barcelona sumó su segunda victoria consecutiva en casa, nuevamente con sufrimiento, en un partido en el destiló buenas sensaciones en la primera mitad, en la que remontó, pero sufrió en la segunda ante el empuje de la Real Sociedad (2-1).

Los de Ronald Koeman ofrecieron una hora de buen fútbol, pero en la media hora final, los de Imanol Alguacil tuvieron el balón y cercaron la meta de Ter Stegen, que estuvo decisivo en una gran intervención en el minuto 84 a remate de Isak.

Fue determinante en la victoria Jordi Alba, autor del 1-1 y asistente en el 2-1. Ha tardado, pero Koeman parece que descubrió la fórmula para que su equipo juegue a buen nivel, aunque eso sí, no durante todo el partido y su equipo acabó pidiendo la hora.

Remontada azulgrana

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En la primera hora del partido su equipo funcionó como un reloj, dominó la situación gracias al control del mediocampo, donde por fin recuperó el papel tradicional de los centrocampistas en el juego del Barça, faceta en la que lució Frenkie de Jong, pero también Pedri, que formó una gran sociedad con Messi.

Koeman responsabilizó a cada uno de sus jugadores en el uno contra uno y el Barça firmó una de los mejores 45 minutos del curso. Además atrás, con la presencia de dos jugadores jóvenes como Mingueza y Araujo, el equipo se sintió seguro, aunque para ello tuvo que remar a contracorriente, porque la Real fue la que se adelantó en el marcador.

Desde el principio, los azulgrana se sintieron cómodos saliendo por la izquierda, con Alba y Braithwaite. La primera aproximación fue un buen remate de Griezmann (min. 8). La Real no se sentía cómoda, no salía desde atrás y apenas llevaba al campo contrario con opciones.

En ataque, el binomio formado por Pedri y Messi generó mucho fútbol. Además, De Jong se sintió liberado por una vez y mostró destellos de aquel gran jugador que fue en el Ajax. Busquets lo barría todo en la medular y permitía llegadas desde la segunda línea de cualquiera de los medios, también de Griezmann y de Braithwaite.

Messi jugó un papel fundamental en la generación de juego, pero no estuvo acertado en el remate final.

El Barça luce y sufre ante la Real
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