domingo 24/10/21
LUTO EN EL DEPORTE

Blanca se queda en su montaña

El cuerpo de la exesquiadora de 56 años, después de once días desaparecida, presentaba signos de llevar más de una semana sin vida
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Fotografía de archivo (20-2-1992) de la ex esquiadora Blanca Fernández Ochoa, saludando desde el podio tras conseguir la medalla de bronce en la prueba de eslalon gigante en los Juegos Olímpicos de Invierno de Albertville. EFE

El mundo del deporte en general y del esquí español en particular llora la muerte de la medallista olímpica Blanca Fernández Ochoa. El hallazgo del cuerpo de la exesquiadora en la Sierra de Guadarrama puso este miércoles fin a tres días de intensa búsqueda en la que la Guardia Civil, la Policía Nacional, los Bomberos de la Comunidad de Madrid y cientos de voluntarios batieron el Valle de la Fuenfría, los riscos de Siete Picos y los montes próximos.

La esperanza de encontrar a Blanca con vida, aunque fuese malherida, era sin embargo grande entre los miembros del dispositivo de búsqueda y de la familia de la deportista, que no habían cejado en su confianza. Además de esquiadora, era una experimentada excursionista y conocía a la perfección esas montañas, a las que se solía retirar en solitario para dormir al raso, pero no fue posible localizarla viva. Blanca se quedó para siempre en su montaña.

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El pastor alemán que ha encontrado el cuerpo de la medallista olímpica Blanca Fernández Ochoa, este miércoles en término municipal de Los Molinos. El animal paseaba junto a su dueño, un guardia civil fuera de servicio que reside por la zona, cuando halló el cadáver. EFE/ BORJA MÉNDEZ

Eran las 12:30 horas de este miércoles cuando saltó la alarma entre los equipos de rescate. Un guardia civil fuera de servicio que rastreaba la zona con su perro encontró el cadáver de una mujer en el Collado del Rey, una localización próxima al pico de la Peñota y que marca el límite entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Segovia.

El cádaver, según explicaron los agentes de la Policía Judicial a este medio, coincidía con las características del de la exesquiadora madrileña, de 56 años, y el estado de descomposicion en el que se encontraba apuntaba a que la muerte se produjo hace al menos una semana. Blanca llevaba como único equipaje una bandolera.

Fue un vecino de la zona el que facilitó que la Policía pudiera acotar el perímetro de búsqueda, ya que, según aseguró a los agentes, se cruzó el pasado 24 de agosto con Blanca, y ella le confirmó su intención de ascender al pico de la Peñota, una elevación montañosa de 1.945 metros de altitud que no está considerada técnicamente peligrosa por los senderistas.

La zona fue acordonada para que trabajaran los miembros del Grupo de Desaparecidos y de la Policía Científica. Hasta allí se desplazó el juez de guardia de Collado Villalba, que ordenó el levantamiento del cadáver. La delegada del Gobierno en Madrid, Mari Paz García Vera, recordó que la investigación estaba bajo secreto judicial y aprovechó para agradecer el esfuerzo a los integrantes del dispositivo, a los voluntarios y a la familia Fernández Ochoa por participar en la búsqueda, "por su apoyo, sensibilidad y confianza". En este sentido, el consejero de Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López, solicitó "que no se especule con las circunstancias" sobre lo ocurrido, dado que todo ello "aumenta el dolor de la familia".

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David, el hijo de Blanca Fernández Ochoa, tras confirmarse que el cadáver encontrado este miércoles por la Guardia Civil en la zona de La Peñota de la sierra madrileña es el de la ex esquiadora. EFE / FERNANDO VILLAR

La zona ya había sido revisada durante los tres días de búsqueda y, de hecho, el martes se utilizaron drones sobre el terreno. Sin embargo, el cadáver de Blanca se encontraba oculto entre las ramas, lo que dificultó su localización. Finalmente, un suboficial del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, vecino de Cercedilla y que se encontraba fuera de servicio, dio con su paradero cuando caminaba por la zona con su perro, un pastor alemán.

El hallazgo fue comunicado de forma inmediata a los familiares de Blanca Fernández Ochoa, que en ese momento se encontraban en la zona de coordinación del aparcamiento de Las Dehesas de Cercedilla. Allí se vivieron escenas de tensión y algunos de ellos, lógicamente, rompieron a llorar. El pico de la Peñota se encuentra a unas dos horas de camino a pie desde el lugar en el que se encontró su coche el domingo, en Las Dehesas.

POR AGUA Y AIRE

Este miércoles, según detalló previamente el comandante Sierra, responsable del equipo de la Guardia Civil del despliegue, se sumaron a los trabajos miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), que estaban revisando un pequeño embalse situado en un punto próximo al área recreativa de Las Dehesas de Cercedilla, y el embalse de Navalmedio, ubicado al este del término municipal de esta misma localidad.

La familia Fernández Ochoa también había entregado a los responsables de la búsqueda fotografías de los lugares preferidos por Blanca en esa zona, y acompañaron a varios agentes en coches oficiales hasta el cercano puerto de Navacerrada, donde la exesquiadora también solía escaparse a caminar por el monte. La mayoría de las instantáneas entregadas por la familia eran de la zona de Siete Picos, cumbres que fueron revisadas tanto por su cara sur, la más escarpada, como por la norte, donde predomina el arbolado.

Como en los días anteriores, este miércoles se trazaron doce nuevas rutas, divididas según la dificultad en "especialistas", "profesionales" y "voluntarios". Asimismo, se trasladaron en helicóptero a las zonas más altas los siete drones disponibles para volver a revisar cuevas, grutas y abrigos naturales y "observar el máximo posible" el terreno, según detalló el comisario jefe de la Udyco.

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Lola (i), la hermana de Blanca Fernández Ochoa, tras confirmarse que el cadáver encontrado este miércoles por la Guardia Civil en la zona de La Peñota de la sierra madrileña es el de la ex esquiadora. EFE / DAVID FERNÁNDEZ

La hermana de Blanca, Lola, recordó que la medallista olímpica (bronce en los Juegos de Invierno de Albertville'92) era muy aficionada a practicar el vivac o dormir al aire libre en esta zona del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. De hecho, el pasado mes de agosto subió sola a pasar la noche en estas cumbres para ver las estrellas fugaces conocidas como Lágrimas de San Lorenzo.

El marido de Lola, Adrián Federighi, se mostró convencido "al 99%" de que Blanca había ido a Cercedilla para hacer un vivac. Para ello, además de víveres, el cuñado de la deportista destacó que Blanca siempre subía a la montaña con un saco de dormir. De hecho, estaba pensado comprar uno mejor preparado para pasar las noches al raso. También apuntó que además del queso que adquirió en una charcutería de un centro comercial de la localidad de Pozuelo de Alarcón llevaba víveres de casa.

El día de su desaparición, el 24 de agosto, Blanca no llevaba consigo el teléfono móvil, algo que solía hacer algunas veces. Dos días después, el lunes 26, descargó en la Comunidad de Madrid una tremenda tromba de agua. Se confiaba entonces en que Blanca hubiese buscado un refugio para guarecerse. Después de tres días de búsqueda desesperada se produjo el peor desenlace posible.

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Lola Fernández Ochoa, consolada tras la aparición del cadáver de su hermana. EFE / DAVID FERNÁNDEZ

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