miércoles 21.08.2019
ATLETISMO

Blanca sale airosa del infierno

La atleta leonesa acaba como la segunda mejor española en el Mundial más duro de la historia tras Irene Sánchez-Escribano Concluye en el puesto 59º .
Blanca sale airosa del infierno

Blanca Fernández cerró su presencia en el Mundial de cross como la segunda mejor de la delegación española. La pupila de José Enrique Villacorta superaba el ‘infierno’ de Aarhus con una nota destacada. Era consciente que ante el abrumador dominio de las africanas los puestos de podio eran imposibles. Lo importante era superar los diez kilómetros del considerado Mundial más duro de su historia. Y Blanca lo hacía satisfecha y con una marca de 40:14 que le permitía cruzar la línea de meta en el puesto 59º como la 14ª mejor europea y segunda de la delegación española.

En una carrera en la que la leonesa fue de menos a más y en la que la principal referencia nacional, Trihas Gebre, se veía obligada a abandonar, Blanca salía dispuesta a superar la reválida en su estreno en un Mundial de cross (es además la primera leonesa que lo hace). No exprimirse al inicio para llegar con fuerzas al final fue su consigna. Eso sí, la leonesa lo daba todo para ir superando a rivales conforme transcurría la competición y con ello poder llegar a la meta, exhausta pero feliz por haber superado este exigente test. De la selección española sólo Irene Sánchez-Escribano hacía mejor tiempo que una Blanca que además de su resultad a nivel individual también firmaba un papel importante para que España acabara en el top-10 por selecciones.

El triunfo en el Mundial fue para la keniata Hellen Obiri, la gran favorita, por delante de las etíopes Dera Dida y Letesenbet Gidey.

«Por los comentarios de gente del atletismo con décadas en este tipo de campeonatos, se asemejaba más a una prueba de montaña que para corredores de campo a través o de pista», afirma Blanca Fernández.

Añade que había continuas subidas y bajadas y además estaban peraltadas, por lo que sufrían muchísimo los tobillos y cada vuelta de los 10.200 metros -más de los 10 kilómetros que indicaba la organización- «era un suplicio mayor», asegura.

La corredora del FC Barcelona, que debutaba en una cita mundialista en categoría individual sénior tras haberlo hecho en el mundial por relevos en 2017 en Uganda, se muestra «muy satisfecha porque aunque parezca una clasificación muy alejada, era una circuito muy alejado de las condiciones de una atleta de fondo».

En concreto, la discípula de José Enrique Villacorta considera que supo «gestionar la carga, intentando ir de menos a más y quizá el único pero pudo haber sido salir con menos precauciones, pero no hubiera variado demasiado la situación».

Sobre la retirada de la campeona de España y auténtica líder del equipo nacional, la atleta nacionalizada Trias Gebre, la corredora leonesa reconoce que «durante la carrera no afectó al equipo su retirada -lo hizo antes de concluir la segunda vuelta por unas molestias-, pero está claro que con su presencia seguro que se habría logrado ascender de la décima plaza por equipos».

Blanca sale airosa del infierno
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