viernes. 27.01.2023

Brasil se despide de su rey

Familia y afición dirán hoy su último adiós a Pelé en un velatorio que culminará el martes con su incineración El estadio del Santos, epicentro de los actos
                      Los aficionados brasileños continúan brindándole un último homenaje a Pelé. GUILHERME DIONIZIO
Los aficionados brasileños continúan brindándole un último homenaje a Pelé. GUILHERME DIONIZIO

El estadio Vila Belmiro, hogar del Santos, será el lugar en el que el cuerpo del primer gran mito del fútbol será velado. Desde hace casi una semana, cuando el estado de salud del exjugador se deterioró drásticamente, en el lugar donde Pelé cimentó parte de su leyenda se preparaban los detalles para el último adiós a O Rei, cuyo funeral se celebrará hoy mientras que el martes será incinerado por deseo de la familia. Banderas a media asta, siete días de luto y una carpa blanca en mitad del césped desde donde se despedirá al símbolo ‘verdeamarelo’.

Y es que Pelé era mucho más que uno de los mejores futbolistas de la historia. O Rei era además considerado como el mejor de todos los tiempos en Brasil, el país que ama como nadie el deporte del once contra once. Palabras mayores. En la tierra de donde surgen estrellas del balompié sin solución de continuidad el fallecimiento de su mayor mito es una cuestión de Estado y así se vivió el adiós al gran icono de la ‘Canarinha’, el único capaz de guiar a su selección a la prácticamente inigualable conquista de tres Mundiales.

Tres Coraçoes, la localidad natal de Pelé, se convirtió desde el mismo momento en el que se conoció su muerte, en un centro de peregrinación de admiradores. En esta pequeña ciudad, de poco más de 70.000 habitantes y situada en el interior del estado de Minas Gerais, al sureste de Brasil, cientos de personas se dieron cita junto a la estatua de la gran leyenda, en la que se muestra al futbolista celebrando uno de los más de mil goles de su carrera junto a los tres corazones que representan a la localidad.

«Ante todo, lo admiraba», resumió Lula da Silva, presidente electo de Brasil y seguidor pasional del Corinthians, uno de los tradicionales rivales del Santos de Pelé. «El enfado pronto dio paso a la pasión al verlo jugar con la camiseta número ‘10’ de la selección brasileña», añadió el político en relación a sus recuerdos del gran jugador brasileño de todos los tiempos, ejerciendo de portavoz de un sentimiento de comunidad. En Sao Paulo, miles de personas se unieron hace días a los seguidores que desde hace ya tiempo estaban pendientes de Pelé.

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