miércoles 11.12.2019
Fútbol

Un Burgos herido amenaza con la primera crisis seria

Con cinco puntos de doce posibles la Cultural necesita una victoria para disipar las dudas tras un inicio decepcionante
Llamazares junto a Ramonín, Tino, Ballesteros, Eudardo y Perona. FERNANDO OTERO
Llamazares junto a Ramonín, Tino, Ballesteros, Eudardo y Perona. FERNANDO OTERO

El segundo proyecto de José Manuel Aira al frente de la Cultural no termina de arrancar. Después de un inicio de Liga decepcionante donde solo han sido capaces de sumar una victoria y dos empates tras cuatro jornadas —lo que se traduce en cinco puntos de doce posibles— el domingo recibirán en el Reino a un Burgos herido que, pese a ser uno de los clubes que más dinero ha invertido en reconstruir su plantilla para tratar de ascender a Segunda, llega aún peor que los leoneses después de cosechar tres empates y una derrota. Un duelo entre dos presuntos ‘gallitos’ del grupo II que sin embargo amenaza con desatar la primera crisis deportiva de la temporada si los culturalistas no salen triunfantes.

 

Lejos queda ya la esperanzadora pretemporada de los leoneses, donde la capacidad goleadora se convirtió en la mejor carta de presentación de una Cultural que solo sucumbió al Valladolid B, el por ahora líder de la clasificación con nueve puntos. Cierto es que los problemas defensivos han sido una constante desde que el técnico berciano se hiciera cargo del vestuario a finales de 2018, pero en verano se taparon gracias a una efectividad enorme de cara a portería. Ahora, con la competición en marcha, los números confirman el mal dato. Los de Aira son el quinto equipo más goleado —con siete tantos en contra— y solo salvan los muebles en el área rival, donde acumulan nueve dianas, el tercer mejor dato de su grupo.

 

Los errores en la retaguardia se vienen sucediendo en las últimas temporadas más de lo habitual. Fue uno de los detonantes de la pérdida de la categoría de plata con Rubén de la Barrera al mando y ni Cea en su corta etapa, ni José Manuel Aira han dado con la tecla para evitar la sangría.

 

En más de una ocasión, el de Ponferrada ha dejado claro que su equipo debe ser «contundente» en ambas áreas. Pero si bien las cosas funcionan medianamente correctas arriba, atrás no hay manera de que la Cultural deje su portería a cero. El pasado domingo, sin ir más lejos, el Logroñés solo necesitó un tiro entre los tres palos para adelantarse en el marcador. Lo mismo que sucedió frente al Amorebieta. La enorme inversión realizada este curso en busca de una defensa fiable —han llegado hasta siete jugadores nuevos, sin contar a los dos guardametas— no está dando resultado por el momento. Tampoco el resto del conjunto culturalista ayuda a tapar la sangría.

 

Aún queda prácticamente toda la Liga por delante para corregir errores y ensamblar las numerosas nuevas piezas que componen la plantilla actual de la entidad blanca, pero la impaciencia comienza a ‘instalarse’ en cierta parte de la afición como ya ocurriera hace un año con Víctor Cea. Con el madrileño, las pañoladas se convirtieron en una constante hasta que la directiva decidió destituirlo a mediados de diciembre de 2018 pese a que el equipo marchaba en puestos de play off por aquel entonces. Con Aira, sin embargo, la tranquilidad ha sido una constante. La cúpula confía en que pronto llegarán los buenos resultados.

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