martes. 31.01.2023
Vanesa intenta un lanzamiento con la oposición de Soraya
Manufacturas Teleno sumó dos puntos de oro al borde del meridiano de la competición regular, que alivian las urgencias en la carrera por la permanencia. La escuadra leonesa, superior a todas luces sobre el parquet, terminó por hacer suyo un partido que pudo haber ganado con más comodidad y menos sustos. Después de haberse manejado en el marcador con ventajas de hasta siete goles (18-11) llegó a defender con angustia para evitar el 22-21 a cuatro minutos del final. Hasta entonces, el cambio de coberturas que experimentó Francisco Álvarez, alumno circunstancial de la escuela de las defensas abiertas por obligaciones del guión, había sido suficiente para ahogar el escaso talento ofensivo que presentaban las canarias en San Esteban. Con 21 minutos de partido, León había hecho 10 goles, 4 en contraataque, pero había desperdiciado otros 12 lanzamientos más, y eso que Cristina, en aquellas alturas de partido, se había conformado con coger tres balones. Con la exclusión de Laura al cierre del primer tiempo, Cleba se descompuso un tanto y si cabe, más para el ánimo que por otros asuntos, el gol de Vanesa en golpe franco con el crono a cero, mejoró el panorama (13-10). Al regreso a cancha tras el intermedio Dora lideró un parcial 5-0 que puso claro color local al choque. No contaba con que, de nuevo, los cambios de defensa y la nueva disposición defensiva canaria (18-15) podían agostar los márgenes de seguridad. La rumana Mónica Nedelciu, madrina de la lateral local Dora Griga, materializó sus intenciones de quedarse con el título de máxima anotadora del partido, y surgieron los momentos de duda. La justicia hizo acto de aparición sobre la pista, y León celebró un triunfo que deja de remanente añadido una ventaja de tres goles en el particular entre los dos equipos, por si cuando vaya acabando la primavera hay que andar echando mano de la calculadora. «Se presionan más de la cuenta ellas solas» se quejó Francisco Álvarez. «Se puede jugar con más calma». No le falta razón.

Cleba se da al sufimiento sin motivos