sábado. 28.01.2023
DAKAR

La climatología y el caos del día anterior anulan la etapa de ayer

Decenas de pilotos tuvieron que ser rescatados del desierto tras la primera «maratón»
La especial de 530 kilómetros que debía disputarse este viernes entre Tichit y Tidjikja, que inicialmente vio recortado su recorrido a 130 kilómetros, finalmente fue anulada debido a las condiciones climatológicas adversas que reinan aún en la zona. Los helicópteros de la organización del Dakar seguían en el primer control de paso la mañana de este viernes, después de pasar la noche en el desierto, lo mismo que la gran parte de la caravana. La realidad es que la etapa de ayer fue anulada para reagrupar la carrera y rescatar a los muchos participantes que se encuentran perdidos por el desierto. Muchos pilotos se quedaron sin combustible debido a las duras condiciones de la anterior, la séptima, y de la arena blanda que hizo imposible el paso a muchos de ellos. A las 16.00 horas de ayer solamente habían llegado al campamento 107 motos, 75 coches y 35 camiones, habiendo abandonado 31 más. Muchos pilotos, como el caso de Blázquez y Salvador, se quedaron sin gasolina del jueves al viernes, mientras que otros, como Salvador Serviá, aprovecharon la dura etapa para ascender posiciones y colocarse entre los primeros de la general en coches. La experiencia de Serviá (60 años) y Palacios (65 años) fue determinante para este avance en la general, tras pasar sin demasiados problemas, lo mismo que Joan Roma. La etapa se quedó finalmente en un enlace de 360 kilómetros, que se desarrolló entre una tormenta de arena. «Tras una noche espantosa estoy orgulloso de que hayamos logrado traer el coche a meta. El terreno estaba tan blando que hemos gastado muchísimo más combustible del calculado. Además, hemos forzado mucho el Pathfinder, que ha demostrado una gran nobleza, porque una pequeña fuga de aceite calentaba el motor, y se quedaba sin potencia para salir de las dunas. Salir de cada duna ha sido un triunfo», manifestaba un desfallecido Marc Blázquez tras la dura experiencia en su primer Dakar. Sin dormir ni comer Blázquez y Salvador llegaron a Tichit en el puesto 64, a las 13.30 horas de este viernes. «Después de más de 24 horas sin dormir y sin comer, estamos muy animados. Sabíamos que iba a ser duro y hemos acertado. Una arena más blanda de lo habitual nos lo ha hecho pasar horrible. A la una y media de la mañana nos quedábamos sin carburante y llegar ha sido una odisea. Ha sido una noche muy larga y con un viento infernal. Todavía deben quedar muchos coches y motos en la pista», reconoció Blázquez. El buggye de José María Serviá también se encontraba sin gasolina a 150 kilómetros de la llegada a Tichit, mientras que Vatanen era remolcado. Los participantes que logren llegar a Tidjikja antes para tomar la salida de la novena etapa camino de Atar podrán seguir en carrera si lo hacen media hora antes de que salga la última moto, es decir, en torno a las 11.00 horas de la mañana del sábado, acumulando las penalizaciones previstas en el reglamento. Es la última antes del día de descanso. Los 300 kilómetros de pista son fáciles, aunque al final hay algunas dificultades. Después de una semana de carrera y de caos en las últimas horas, cada minuto de descanso será bienvenido.

La climatología y el caos del día anterior anulan la etapa de ayer
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