lunes 26.08.2019

Un club de élite que corre de visitante

La falta de una pista de ocho calles obliga al Sprint a tener que defender su estatus fuera de León El últimátum de la Federación pende sobre el club, amenazado desde hace meses con el descenso.
El Club Sprint León en la última presentación de sus atletas en las diferentes categorías. DL
El Club Sprint León en la última presentación de sus atletas en las diferentes categorías. DL

MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN

Un club en la élite que puede perder su estatus por no contar con una pista homologada de ocho calles. Con esa espada de Damocles está conviviendo el Sprint León desde que lograra el ascenso a la División de Honor femenina y que, en su cuarta temporada entre las mejores puede traer consigo el descenso si la Federación Española cumple con el ultimátum que en su día daba a un club que este 2016, si el sorteo lo establece, tendría que defender, tal vez por última vez, su condición de local y la posible permanencia a varios cientos de kilómetros, tal vez en Valladolid.

A pesar de que el Hispánico cuenta con una pista, este sólo dispone de seis calles, insuficientes para que la Federación de el visto bueno. Esa circunstancia y la falta de una instalación alternativa en León llevaban hace un tiempo a los responsables del Sprint a hacer un llamamiento, contactando con diferentes instituciones y organismos para que esa carencia dejara de serlo. La imposibilidad por su alto coste y también por argumentos de infraestructura de que las seis calles del Hispánico pasaran a ocho llevó a barajar otra posibilidad como la de mejorar la pista de la Universidad, que sí tiene ocho calles, para homologarla. Ahí deberían entrar varias administraciones, una de ellas la central con el Consejo Superior de Deportes aunque en este último caso y ante el hecho de que el CSD no invierta en instalaciones que no sean de su competencia la opción acababa por diluirse apareciendo una tercera, la de construir una nueva pista con una aportación del propio CSD y la implicación de otras instituciones u organismos que costearan el resto. Pero tampoco parece que por el momento pueda llegar a buen puerto.

Esa lucha contra el crono para evitar que el club acabe con un descenso administrativo y no deportivo está latente desde la pasada temporada y amenaza un trabajo no sólo para las atletas y técnicos que conforman el grupo de División de Honor Femenina, también para una base que está nutriendo de nuevos valores al plantel que en las tres temporadas precedentes ha logrado superar con nota la reválida de mantenerse entre la élite a pesar de su modestia económica y de infraestructuras, que no de talento deportivo. A finales de abril volverá a la carga pero ante la falta de una pista de ocho calles sin saber de forma certera qué futuro le deparará el año.

Un club de élite que corre de visitante
Comentarios