sábado. 04.02.2023
EL PARTIDO Cultural-Ponferradina, que se jugará en la tarde dominguera, tiene color y sabor especiales. El colorido del entorno que le rodeará, blanco y blanquiazul, y el saber dulce agridulce o amargo derivado del resultado del encuentro. Alicientes plurales que darán al derbi del año, en el Nuevo Amilivia, matices de evento importantísimo. Pedíamos, cual he hecho en ocasiones pretéritas, hacer un recorrido, largo recorrido, porque son muchos los años vividos, de lances pintorescos acaecidos en estos partidos. Aquí y allá; del otro lado y de este lado del Manzanal, en accidente geográfico que solía delimitar el territorio. En todos ellos imperó el hermanamiento, la cordialidad entre los seguidores de ambos equipos. Cierto que al margen ha habido, aquí y allá, lances singulares que precisamente en su singularidad forman la excepción confirmadora de la regla. Cantos «picantes» alusivos a vencedores y perdedores. «Que del Bierzo a la gloria hay un peldaño», «la Virgen de la Encina y los pimenteros»; pero al final, ayer como hoy, «Todos somos de León, contentos de ser de aquí». Vivencias inolvidables en los campos de Santas Martas, Fuentesnuevas, viejo y nuevo Amilivia... Buen jamón en Manzanal del Puerto, excelente pulpo en Casa Nino Cubelos y el clásico recorrido por el Barrio Húmedo leonés. Color y sabor, con lo deportivo como telón de fondo del paisaje... Dentro de la singularidad aludida en estos partidos, el de ahora tiene peculiaridades que acrecientan su interés. La situación de ambos equipos en la tabla de clasificación, con la Ponferradina pisando prácticamente los talones al líder Zamora, y la Cultural fuera de los lugares de premio. Tres puntos en juego con un valor añadido muy importante. Vitales para la Cultural, menos vitales para la Ponferradina. Uno tiene mucho que ganar y poco -relativamente- que perder, y el otro lo contrario. Claro que el tiempo será quien o quienes se llevarán el grano de la clasificación para la fase de ascenso. Sería bueno que se clasificaran los dos, y excepcional que ambos rubricaran la temporada con el ascenso a la Segunda División A, la buena. Soñar no cuesta nada. Y aunque al decir del gran vate, «Los sueños, sueños son», a veces se convierten excepcionalmente en tangible realidad. Soñemos pues, y de momento tengamos una gran tarde de fútbol. Color y sabor en el entorno, y la deportividad, con su blanco manto, combinado con el celeste azul, presidiendo.

Color y sabor
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