lunes 23/5/22

En estos dos conceptos tácticos mostrados en el título basó su victoria el Racing de Ferrol. Viendo los últimos partidos del equipo gallego no sorprende para nada su puesto clasificatorio. Entre las muchas virtudes del equipo gallego destacaron su gran capacidad para dominar los tiempos y ritmos del juego, bien para frenar y temporizar con pases de seguridad cuando lo necesitaba, o bien acelerando el juego con cambios de orientación sobre el lado débil de los leoneses cuando estos perdían la amplitud defensiva. Y es que este concepto es una carencia evidente que ya venimos comentando durante varias jornadas. Tan importante es la capacidad para atacar con jugadores abiertos como para defender en tiempo y forma las aberturas exteriores del rival.

Otro día más el rival traía muy aprendidos los puntos débiles de los leoneses, que además se vieron reflejados en las acciones previas de ambos goles. En el primero Héber robó un balón en zona interior, y a partir de ahí realizó una transición ofensiva en superioridad tres contra dos de manual, esperando el momento justo para asistir-dividir jugada sobre Joselu, para que éste anotase con un golpeo preciso al palo largo. En el segundo la recepción exterior de Héber volvía a mostrar el sufrimiento en este tipo de acciones por parte de los leoneses. La acción del fabuloso atacante del equipo gallego se inició encarando a Alberto Benito, la ayuda sobre el lateral llegó tarde por esta carencia de amplitud defensiva que comentábamos, y el atacante fue derribado. El penalti fue anotado de nuevo por Joselu. A partir de ahí, el Racing mostró una capacidad excelente para controlar todo el partido, arriesgando lo necesario para no tener que conceder en su área, y aprovechando para transitar a campo rival cuando robaba con una velocidad y precisión que recordaron a la versatilidad en este tipo de acciones del equipo alemán del Eintracht de Frankfurt.

Reflejábamos semanas atrás la importancia de ver más allá de la victoria contra el Calahorra o el punto en Irún de los leoneses, y es que, aunque el equipo leonés sumó puntos en ambos partidos, no estuvo bien y continuó con los errores de las semanas pasadas. Ayer esto se volvió a presenciar. Otra vez cambio de estructura a 1-4-4-2 con Solís desubicado en las acciones de presión y vuelta, y otra vez evidente desorden en acciones básicas de ataque como las vigilancias ofensivas.

Control y transiciones precisas
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