sábado. 02.07.2022
                      El Abanca Ademar ha perdido los tres amistosos disputados durante el mes de enero. AGENCIA LOF
El Abanca Ademar ha perdido los tres amistosos disputados durante el mes de enero. AGENCIA LOF

De momento el Abanca Ademar del 2022 continúa exactamente igual que el del pasado año; con una defensa que hace aguas —perdió 34-28 contra Torrelavega en el último amistosos del mes de enero— y sin ideas suficientes que aporten estabilidad al juego cuando más falta hace. Y eso que ante los cántabros Cadenas ya pudo contar con la mayoría de sus jugadores pero ni por esas logra sumar el conjunto leonés su primer triunfo del año.

¿Lo bueno? Que hasta ayer todo eran pruebas de una pretemporada invernal donde le han pasado por encima tanto Valladolid, Sporting de Portugal como Torrelavega. Todos ellos aprovechando las lagunas defensivas de un equipo leonés que en ataque sí da la cara pero cuyos errores atrás le impiden competir los partidos.

El problema es que la competición oficial regresa este mismo miércoles con la Copa del Rey y el fin de semana próximo también con la Liga. Primero toca partido en el Palacio de Deportes ante el BM Nava —la vuelta será el 9— y el sábado medirse a un rival directo como ahora mismo es el BM Antequera, cuyo objetivo —como el del Ademar— es salvar la categoría.

A falta de fichajes, el cuadro que entrena Manolo Cadenas tiene tiempo por delante para enmendar sus errores, pero visto lo visto durante este mes de enero parece que ni el descanso navideño ni la intensidad que le ponen en los entrenamientos están dando frutos. Pocos dan crédito al ver la situación actual del Abanca Ademar, que arrancó la temporada de una forma realmente prometedora pero que con el paso de los meses se metió en una espiral negativa que de momento no es capaz de abandonar.

Y por delante le resta toda una segunda vuelta que se antoja igual o más complicada que la primera —con equipos que sí se han reforzado a conciencia— y la presión de tener que sumar victorias de forma consecutiva para no meterse en un lío aún más gordo.

Siguen las malas sensaciones en un equipo joven que carbura a nivel goleador pero que en defensa pide a gritos al menos dos jugadores de nivel que blinden la defensa y un portero de más garantías. Ante Torrelavega se vieron cara a cara los hermanos Martínez —Isi y Antonio— con alegría final para el mayor.

La defensa del Abanca Ademar sigue en caída libre
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