martes. 06.12.2022

El partido de ayer deja en la Cultural conclusiones evidentes y además reiterativas. Insistimos en la opinión en que lo importante de un plan de partido no puede basarse únicamente en una estructura o un sistema de juego. La importancia va en el desarrollo, en los mecanismos que se quieran implantar en el plan, y que por ende han debido ser interiorizados en entrenamientos y partidos previos.

La Cultural partió ayer con una estructura diferente a la de los anteriores partidos, una organización en 1-4-2-3-1 en la que sorprendió la presencia de Jony Álamo como mediapunta, posición en la que se encontró incómodo y sin apenas participar en la creación del juego. Otro aspecto que sorprendió y que creo que perjudicó al equipo, fue la posición en doble pivote de Fidel y Jaime Sierra, siendo éste último el que se metía a hacer la salida de balón propia. Por todo ello el propio Fidel estuvo desubicado y sin apenas participación, siendo evidente que su rol como hombre único en línea de creación es su mayor virtud. Sumado a todo esto hubo una clara indecisión sobre a qué alturas y momentos ejercer la presión o no. Por este motivo los laterales se encontraron en muchos momentos fuera de posición y con amenaza de rival a su espalda, lo que propició un sinfín de llegadas por fuera de Arturo y sobre todo de Soko. El Racing es un equipo con las ideas muy claras con balón, ya fuera en salida directa tras pase dentro o tras ganancia de balón dividido, la idea era acabar las jugadas con los futbolistas exteriores llegando a línea de fondo buscando el centro o el pase atrás. Esta acción se repitió una y otra vez, fruto de ello llegaron el primer y tercer gol, aunque pudieron ser muchos más de este modo. En el tanto que abría el marcador Íñigo buscó a Soko con un balón sobre el espacio a la espalda de Castañeda, para controlar y centrar sobre Cedric que anotaba. En el tercer gol de nuevo mismos protagonistas, la jugada vino precedida de un fantástico cambio de orientación de Arturo sobre Soko y éste de nuevo encontró al 9 para anotar girándose al palo largo. Los otros dos goles fueron en acciones a balón parado, en el segundo de nuevo falta lateral con arrastre como en Majadahonda, Cedric entra en aclarado recibe un balón raso y marca. En el otro Bobadilla anotó de cabeza en un saque de esquina tras un pésimo marcaje individual.

Desajustes y carencias de juego
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