viernes 06.12.2019
Balonmano | Liga Asobal y Copa EHF

Día del club ante el Balatonfüredi

La directiva del Ademar cobrará cinco o diez euros a todos los socios, excepto los de honor, que acudan el sábado al Palacio. Mañana visitan al Cuenca
El Abanca Ademar tendrá que remontar el sábado tres goles al Balatonfüredi. JESÚS F. SALVADORES
El Abanca Ademar tendrá que remontar el sábado tres goles al Balatonfüredi. JESÚS F. SALVADORES

Una de las semanas más trascendentes en lo que va de curso, pondrá al Abanca Ademar frente al espejo de sus objetivos. Si gana mañana en Cuenca tendrá pie y medio en la próxima edición de la Copa Asobal. Y si es capaz de darle la vuelta a la eliminatoria frente al Balatonfüredi el próximo sábado (19.30 horas) alcanzará la fase de grupos de la EHF. Tendrán que remontar tres goles en un Palacio que debería llenarse a pesar de que la directiva ha decretado este partido como día de ayuda al club.


Todos los socios tendrán que pasar por las taquillas, salvo los de honor, jugadores de la cantera y empresas colaboradoras con carné. Los suplementos serán de cinco y diez euros, aunque regalarán una invitación infantil —hasta catorce años—a los abonados que lo saquen. Las oficinas permanecerán abiertas estos días desde las cinco y media hasta las 20.30 horas para evitar aglomeraciones en torno al pabellón.

 

Lo normal es que la afición responda, como ya hizo en el anterior partido de la competición continental, contra la Vojvodina. Y eso que la eliminatoria quedó prácticamente sentenciada en la ida. No sucedió lo mismo el domingo en Hungría, donde el Ademar sufrió la segunda derrota de la temporada (30-27), después de encadenar once triunfos.

 

El Balatonfüredi fue mejor en todas las fases del juego y aprovechó su fortaleza física, y la permisividad de los árbitros, para imponerse sobre el parqué. Pudo ser peor si no es por los ocho goles que firmó David Fernández y por la aportación en ataque del chileno Feuchtmann, que hizo seis más.

 

Fueron a remolque durante prácticamente todo el compromiso, excepto en el 0-2 inicial. «Después de un buen arranque con dos goles consecutivos, encajar un parcial de 5-0 quizá nos hizo daño y sembró dudas, junto a estar muchos minutos anclados en siete goles y eso nos llevó a momentos de precipitación», analizó Manolo Cadenas, que probó multitud de variantes, aunque ninguna dio resultado.

 

Reconoce que el conjunto magiar tuvo ««mayor determinación y contundencia», algo que decantó la balanza, como el poco acierto que emanó de la portería. Ni Slavic ni Patosky tuvieron su día y eso «complicó mucho más el intento de remontada», lamentó el técnico.

 

Sin poner excusas, también se detuvo Cadenas en la actuación de los hermanos moldavos Igor y Alexei Covalciuc. «Debieron de penalizar más los agarrones al pivote, aunque también Rubén —Marchán— debió de estar más vivo para intentar zafarse y buscar soluciones».

 

Sobre la desventaja de tres goles que tendrán que remontar el próximo sábado en el Palacio, el entrenador leonés sostuvo a Efe que «no es tan mala, pero obliga a mantener la concentración al máximo, porque el rival ha demostrado su peligrosidad y es una renta que puede hacer valer», señaló.

 

Eso será el fin de semana. Antes tendrán que afrontar otra final, aunque en este caso en la competición doméstica, donde pone el foco el club. El enfrentamiento de mañana en El Sargal, una de las pistas más complicadas, puede dar al Ademar el billete para la Copa Asobal del mes de diciembre, que jugarán los tres primeros clasificados y el Atlético Valladolid como equipo anfitrión. De momento, los leoneses ocupan la segunda plaza, pero Bidasoa sigue al acecho con dos puntos menos, como los oscenses, que si pierden lo tendrán ya muy difícil.

Día del club ante el Balatonfüredi
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