viernes. 02.12.2022

Duelo de titanes en La Camperona

Contador defiende su liderato en la cima de Sotillos de Sabero tras una jornada marcada por una fuga numerosa que depara el triunfo de Hesjedal. Froome pasa al ataque y Valverde cede 22 segundos.
Contador, Purito y Aru en el último kilómetro de La Camperona antes de ser rebasados por Froome.

La Camperona estrenó su leyenda de coloso capaz de echar elevar a la gloria o convertirse en una tumba para los elegidos, aquellos capaces de pujar por el triunfo en la Vuelta. Y lo hizo por la puerta grande en una jornada en la que los tres últimos kilómetros hicieron sacar a los gallos su mejor versión, exprimirse para no perder de vista el maillot rojo, el único capaz de coronar a los reyes del ciclismo mundial.

La cima leonesa ubicada en Sotillos de Sabero ejerció de juez, ante miles de ojos que vibraron con el paso de los ciclistas, de una batalla que vivió dos escenarios distintos, el primero el que iban a librar los candidatos al peldaño más alto del podio, la segunda la de los ‘jornaleros’ de la gloria entre los que ayer se hacía un hueco uno de los gallos que por aquello de un mal día en las primeras entregas de la Vuelta, el canadiense Ryder Hesjedal para el que su deseo de reivindicarse se convertía en toda una declaración de intenciones, las que le llevaron a cruzar la meta de La Camperona con un tiempo de 5h18:10, dos segundos menos que un resignado Zaugg que se veía rebasado por la ‘locomotora’ del Garmin a poco más de 200 metros para la meta.

Por detrás, en la batalla de gallos azuzada precisamente cuando la carretera alcanzaba los porcentajes más altos de dureza, el mejor parado salía el británico Froome, descartado para muchos y al que algunos veían mostrar signos de debilidad que con un ataque en el momento adecuado se embolsaba un puñado de segundos respecto a Contador (15) y Valverde (29) y al que sólo pareció aguantar Purito.

Y todo tras una jornada que, como se esperaba, iba a iniciar su transito desde Santander a La Camperona de 200 kilómetros sin apenas respiro y con un ataque inicial que construyó la escapada del día que integraban una treintena de corredores. Contador, Valverde y Purito estaban tranquilos. Sin rivales peligrosos y con representación de sus equipos en la parte delantera dejaron que los fugados acumulasen unos minutos que tras el paso por San Glorio llegaron a los seis. Y eso auguraba la victoria de un integrante del grupeto cabecero. Zaugg fue el encargado de iniciar las hostilidades pero cuando acariciaba la gloria Hesjedal le pasaba como un tiro.

Por detrás los grandes favoritos guardaron fuerzas en el pelotón hasta esos últimos tres kilómetros. Esta vez fue Valverde el que atacó a dos kilómetros para la meta. Sólo respondió Contador, mientras que Purito sufría y Froome se quedaba. La valentía de Valverde no tuvo recompensa y tras aguantar el ritmo alto buscando hacer daño vio como las piernas no le daban para responder a un duro ataque de Contador. Tras el maillot rojo salieron ‘Purito’ y Aru. Cuando todo hacía indicar que los tres entrarían juntos Froome apareció en escena. Viéndose fuerte decidió dejar atrás a un Contador al que por primera vez en lo que va de Vuelta se vio sufrir. No para ceder el liderato. Al menos en la etapa de ayer.

Duelo de titanes en La Camperona
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