sábado 19/9/20

Duerna y Torrestío, donde el mal uso del agua ‘condena’ a las truchas

Torrestío es otro de los ríos afectados por el mal uso del agua. DL
Torrestío es otro de los ríos afectados por el mal uso del agua. DL

A pesar de las abundantes lluvias de primavera, la ausencia de nieve en la montaña ha hecho que las reservas de agua para los ríos y arroyos sean menores de las que podría pensarse. Esto ha hecho que ríos como el Duerna se hayan secado completamente en un importante tramo, y el resto de ríos naturales están en situación crítica. Esta ausencia de agua en algunos tramos de ríos se ve favorecida por la granulometría del cauce, como en algunos tramos del Duerna, pero se ve acelerado y forzado en muchos casos por una falta de control de las detracciones de caudales para riegos tradicionales.

En algún tramo los agentes medioambientales han tenido que rescatar varios miles de truchas para evitar su muerte o su captura por furtivos o por la fauna, y trasladarlas hasta tramos con mayor seguridad de caudal, aunque no hay que olvidar que estamos en agosto y se sigue regando hasta finales del próximo mes de septiembre.

En el caso del Torrestío, la situación es mucho peor, porque el aprovechamiento de agua por parte de los algunos ganaderos para el riego de prados es mucho mas abusiva. La falta de coordinación entre los regantes, hace que en momento de máxima demanda por parte de varios concesionarios quede el río completamente seco, forzando a las truchas a refugiarse en las zonas más profundas a la espera se las puedan rescatar, siempre y cuando se llegue a tiempo.

Como muchas veces lo hacen de noche, ocurre que a veces los agemtes medioambientalesde la Junta de Castilla y León no lleguen a tiempo y se mueran miles de truchas. El río por ahora tiene agua, pero la falta de control de este tipo de riegos, hace que se produzcan hechos como este. Este río tiene presencia de Desmán. De hecho apareció uno en durante el último rescate, por lo que están poniendo en peligro la posibilidad de que esta especie se mantenga en los últimos puntos donde aún se puede encontrar.

Duerna y Torrestío, donde el mal uso del agua ‘condena’ a las truchas