martes. 05.07.2022

Arquitecto de un equipo que tocó la gloria, Joaquín Rodríguez vivió uno de los momentos más felices de su vida en un club en el que fue todo. Desde delegado a presidente. Como secretario técnico diseñó un plantel que llegó a la meta de la ACB. Y devolvió a León a la élite.

—El trabajo bien hecho, cuando tiene la mejor recompensa se disfruta mucho más.

—Fue una temporada muy buena. Después de rozar el ascenso en anteriores temporadas se lograba llegar a buen puerto. El año anterior para nosotros fue un palo el ceder frente a Gipuzkoa. Pero salimos a flote y en la siguiente temporada pudimos resarcirnos. El camino no fue fácil porque después de una temporada regular tuvimos que afrontar las eliminatorias. Primero fue Palma y luego Zaragoza, dos rivales que nos pusieron las cosas muy complicadas. Y salimos adelante. León volvía a estar en la ACB y eso fue algo que no olvidaré nunca.

—Y con una plantilla muy compensada.

—Teníamos un equipo muy consistente. No contábamos con el presupuesto más alto pero sí se pudo confeccionar una plantilla que respondió del primero al último. Desde los bases con Bernabé y Dumas hasta el juego exterior con Quinteros y Bulfoni pasando por jugadores como Hughes, Dani o Lucho... En suma, todos. Fue un año maravilloso que tuvo el mejor colofón. Han pasado 15 años y aún lo recordamos los que lo vivimos.

—¿Volverá León a tener algún día un equipo en las competiciones profesionales de baloncesto?

—Lo deseo y ojalá sea así. Hay ciudades que lo han recuperado y León tiene mimbres para hacerlo. Hace falta aunar voluntades para que esa base que aún queda en la ciudad que ama el baloncesto tenga un espacio. León es una ciudad de baloncesto y no puede estar huérfana de él en el baloncesto profesional.

«Éramos un equipo donde todos tiraban en la misma dirección»
Comentarios