lunes 26/7/21
Fútbol | Eurocopa

España, entre certezas e incertidumbres

El debut frente a Suecia saldado con un empate a cero deja un poso positivo en cuanto a dominio, físico y estilo de juego

En el apartado negativo sobresale la falta de gol con un ‘9’ referente y las dudas en defensa

España se ejercitó ayer preparando ya el próximo compromiso de la Eurocopa frente a Polonia. GARCÍA

El debut de España en la Eurocopa 2020 dejó un sabor agridulce por su falta de puntería y un puñado de certezas desde una identidad definida y trabajada por Luis Enrique Martínez, con una muestra de potencial físico, pero incertidumbres en la ausencia de liderazgo de un gran referente y la inestabilidad defensiva en el poco juego ofensivo del rival.

Una identidad definida

La mano de Luis Enrique se ve en un grupo de futbolistas trabajado, con automatismos adquiridos y acoplados a un sistema que extiende el cuidado del balón desde la posesión, con una presión alta que permite robo tras pérdida en campo rival.

España funciona como un bloque, juegue quien juegue. Su problema radica en el rival. La conocen de memoria y no dudan en renunciar a su identidad para encerrarse en su terreno, reducir al máximo los espacios y sacar a relucir las carencias de la selección española. La satisfacción dentro del equipo español radica en su identidad inalterable. Los jugadores entienden que ante selecciones candidatas a todo no se repetirán los mismos problemas y tendrán opción de mostrar su verdadera identidad. En el recuerdo los seis goles endosados a Alemania.

El físico

Había dudas del estado físico de los internacionales españoles tras la preparación más extraña de un gran torneo. El positivo de coronavirus de Sergio Busquets alteró el paso, se dejó de entrenar en grupo y a Luis Enrique se le complicó todo. Ese descanso activo, sin embargo, no se sintió en La Cartuja, con jugadores mostrando plenitud física a pesar del calor. Con capacidad para dominar y presionar con intensidad la salida de balón del rival y para alcanzar porcentajes de posesión abrumadores, un 82 por ciento.

El hambre de éxito

El rejuvenecimiento del bloque que da forma a la selección española, el recuerdo reciente de malas actuaciones en grandes torneos, provocan unas ganas de triunfar que impulsan un ímpetu desde el pitido inicial hasta el final. La selección española muestra hambre y unión en jugadores identificados con una idea que se han alejado del egoísmo personal para enfocar el bien del grupo. Todos se sienten titulares y saben que en un momento de cada partido pueden ser decisivos. Es lo bueno de un grupo corto por el que apostó Luis Enrique, que tiene enchufados a todos sus jugadores de La Roja.

La falta de gol y un 9 referente

Para aspirar a ganar una Eurocopa es obligatorio tener un delantero que intimide al rival con su pegada. España, a la espera de que Luis Enrique dé paso a Gerard Moreno, carece de esa figura. Con Álvaro Morata. El seleccionador encuentra el trabajo que demanda a cada jugador, el esfuerzo máximo en la presión en ayudas defensivas que son clave, pero la confianza que le otorga la titularidad no se refleja en el gol.

Es un jugador de rachas, capaz de marcar en el momento más impensable como de perdonar lo que un punta nunca debe. Pero el problema de gol en los últimos partidos dirigidos por Luis Enrique no es un cosa exclusiva de Morata. Ante Suecia ocho remates, cinco a portería rival, ninguno capaz de superar al meta Olsen. La falta de puntería se extiende a los dos compañeros de ataque del madrileño.

Inseguridad defensiva

Pese a que Suecia renunció al ataque, las veces que pudo superar la presión y enganchar contraataques sacó a relucir cierta inseguridad defensiva española. Corrió bien para atrás España, pero en la ocasión de Isak la pareja de centrales formada por Pau Torres y Laporte tembló. Y en la de Berg de la segunda parte, solo el estado del césped provocó un fallo impropio del fútbol de elite, con todo para marcar a un paso de la portería y una defensa superada, sin buen balance defensivo ni coberturas adecuadas. Debe reajustar esas dudas Luis Enrique. Marcar claro quien cubre la subida de dos laterales ofensivos, el centrocampista que se desplaza en la cobertura, el entendimiento entre centrales para seguir al punta o salir al corte.

Ausencia de referentes

Lo fue Koke, líder de la selección hasta que le dio el físico tras una exhibición, pero un dato habla por sí solo: hasta trece jugadores debutaron en un gran torneo de los 16 que tuvieron minutos. El rejuvenecimiento de España ha sido masivo.

Junto a Koke, solo Jordi Alba y Thiago tenían la experiencia que siempre es un grado en el debut de este tipo de torneos.

España entregó el mando a un niño de 18 años como Pedri, sobrado de personalidad como para no amilanarse ante las patadas y el juego brusco del rival, pero con mucho por crecer aún como para asumir la batuta y liderar a la selección.

Hay jugadores que deben dar un paso firme al frente.

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