jueves 27.02.2020
NBA | Adiós a Kobe

La estrella que brilló más allá de las pistas

Empresario de éxito, padre devoto y ganador de un Oscar, Kobe Bryant no dejó de triunfar
KObe Bryant. PAUL BUCK
KObe Bryant. PAUL BUCK

La leyenda de Kobe Bryant trasciende sus múltiples gestas en las canchas de baloncesto. Cuarto máximo anotador de la historia de la NBA, cinco veces ganador del anillo que reconoce a los campeones de la competición reina del deporte de la canasta, dieciocho veces All Star y detentador de dos oros olímpicos, la ‘Mamba Negra’ fue un mito dentro de las pistas y un genio fuera de ellas. Una figura poliédrica que extendió sus tentáculos sobre diversos ámbitos a los que trasladó, casi siempre con el mismo éxito con que descerrajaba el aro rival, la ambición que le convirtió en el referente por antonomasia de la segunda franquicia más laureada de todos los tiempos.

Brillante empresario, padre devoto, receptor del Oscar al mejor cortometraje de animación, forjador de nuevos talentos a través de esa Mamba Academy hacia la que se dirigía en el momento de su fallecimiento y filón comercial, el digno heredero de Michael Jordan fue mucho más que un anotador compulsivo y un icono cultural cuya desaparición a los 41 años ha dejados desolados a los millones de fans que vibraron con sus entradas a canasta, sus estratosféricos mates o ese letal toque de muñeca que le situó entre los elegidos. «Dudaban que un niño pudiera llegar a la NBA y estaban equivocados. Dudaban de que podría ganar un campeonato y demostró que estaban equivocados. Dudaban que él podía hacer películas y ganó un Oscar. Como todos los grandes artistas, Kobe Bryant demostró que los escépticos estaban equivocados», rezaba el mensaje con el que el domingo despedía al legendario jugador de Los Angeles Lakers la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, que en 2018 reconoció con la estatuilla dorada los poco más de cinco minutos de metraje de ‘Dear basketball’, en los que desgranaba su devoción por el baloncesto a partir del relato publicado en The Player’s Tribune para dar cuenta de su retirada.

«Ni en mis sueños más salvajes pensé que formaría parte de la industria del cine y mucho menos que estaría en los Oscar», confesaba en el almuerzo de los nominados de aquella edición quien tras recoger el galardón dijo sentirse «mejor que si ganara un campeonato». Para entonces habían pasado casi dos años desde que se despidiese encestando 60 puntos ante los Utah Jazz en el último de sus 1.346 partidos vistiendo el púrpura y oro de los Lakers.

Avezado inversor Durante sus 20 años de singladura en la NBA, fiel siempre a la franquicia de sus amores, Kobe Bryant amasó una fortuna de alrededor de 800 millones de dólares entre salarios y patrocinios. Más de 320 millones procedieron de sus emolumentos con los Lakers, que le convirtieron en la estrella mejor pagada de la liga.

La estrella que brilló más allá de las pistas