martes. 06.12.2022
El meta alemán Oliver Kahn se mostraba abatido por el error que costó a Alemania el primer gol

«Fallar en una final es más doloroso»

El guardameta alemán Oliver Kahn, cuyo error al tratar de atrapar un balón posibilitó el primero de los goles de Brasil en la final del Mundial 2002,
Oliver Khan no encontraba consuelo al finalizar la final del Mundial que Alemania perdió ante Brasil
«Nuestra selección ha demostrado que es un magnífico equipo, pero no hemos podido poner el colofón que todos deseábamos. Estoy seguro de que algún día vamos a hacer algo muy grande», dijo. Oliver Kahn, el heredero del mítico Sepp Maier en la portería de Alemania, no está para bromas. Kahn, el internacional más competitivo de Alemania, perdió la final de la Copa del Mundo frente a Brasil y su duelo particular con Ronaldo, que le marcó los dos goles del triunfo de la «canarinha». Es el peor remate de temporada para «King» Kahn, que en las semifinales de la Liga de Campeones europea no había podido impedir que el Real Madrid, en un enfrentamiento que ya está considerado como un clásico, eliminara a su equipo, el Bayern Munich. Menos mal que le quedó el consuelo de haber sido proclamado por la FIFA ganador del trofeo «Yashin» como mejor portero del Mundial. Su actuación empujó a Alemania a la final, donde se esperaba con gran interés el duelo entre el mejor portero y el mejor delantero. Pero Kahn falló. Dejó escapar un balón que no pudo blocar y Ronaldo no perdonó. Considerado unánimemente como uno de los mejores porteros del mundo, Kahn a sus 32 años sigue en plena forma como lo ha demostrado en este Mundial, catorce años después de que debutara en la Bundesliga con el Karlsruhe. Sus destacadas actuaciones llevaron al Bayern Múnich a pagar en 1994 por su traspaso 2,5 millones de euros, cifra que se mantiene como la más elevada desembolsada por un portero en la Liga alemana. Los éxitos en el club bávaro no se hicieron esperar. Fue campeón de Alemania en 1997, 1999, 2000 y 2001, de Copa en 1998 y 2000, de la UEFA en 1996 y el año pasado logró el doblete con la Liga de Campeones y la Intercontinental. Se estrenó con la selección el 23 de junio de 1995 en un partido contra Suiza y desde entonces es inamovible bajo el marco germano, que ha defendido en 48 partidos. El colofón a su carrera no pudo ser el título mundial. Se lo impidió Ronaldo. Para el centrocampista Bernd Schnider su equipo ha jugado un buen partido, pero le ha faltado el gol. «No hemos tenido esa pizca de suerte que hace falta para marcar. Pero en líneas generales me siento bien porque hemos hecho todo lo posible por ganar». El central Carsten Ramelow ha señalado que «todo el equipo está decepcionado, lógicamente», y ha agregado que «Alemania ha hecho una gran final y un excepcional torneo. Somos subcampeones del mundo, que nadie se olvide».

«Fallar en una final es más doloroso»
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