viernes. 09.12.2022
Fútbol | Primera División

La falta de pegada condena al Madrid (0-0)

Los blancos acaban al año a dos puntos del Barça tras estrellarse contra Unai Simon, los postes y el Athletic más defensivo de Garitano
madrid
El delantero francés del Real Madrid, Karim Benzema, controla un balón aéreo durante el partido contra el Athletic Club de Bilbao. MARISCAL

Debió derrotar a un Athletic ultradefensivo por ambición, dominio, merecimientos, llegadas al área y ocasiones de gol, pero la falta de pegada condenó a este Real Madrid a su tercer empate consecutivo, tras los cosechados en Mestalla y el Camp Nou. Depende en exceso de Karim Benzema, un delantero extraordinario pero no un 'killer', y por eso cierra el año a dos puntos del Barça. Entre Unai Simón, sobresaliente, el travesaño, el poste y la falta de tino de sus delanteros, el Madrid volvió a quedarse cero. Tres lustros acumulan los 'leones' sin someter a los blancos en el Bernabéu, pero estas tablas dejan en Bilbao el sabor de un triunfo. El punto fue un premio excesivo pero muy trabajado de principio a fin. Por algo el equipo de Gaizka Garitano es el segundo menos goleado del campeonato.

Para cerrar la semana clásica, Zidane introdujo alguna modificación reseñable, además de la obligada de Valverde como pivote defensivo en sustitución del sancionado Casemiro. El 'Pajarito' uruguayo cumple en cualquier demarcación porque su progresión es geométrica, pero se siente más feliz con más recorrido y menos posicional. Arriba, comenzó de suplente Gareth Bale, titularísimo en el Camp Nou, para jugar con dos diamantes todavía por pulir, Rodrygo y Vinicius, cerca de Benzema. Mezclando a los dos brasileños saldría un jugador excepcional, ya que el primero tiene la pausa, toque y pegada y el segundo sobresale en el uno contra un,o pero decide peor tanto en el último pase como en el remate final. Problemas de juventud. Atrás, descanso a Varane y oportunidad para reivindicarse de Militao, un central estupendo cuando los partidos se abren porque es rapidísimo y juega de maravilla con el cuerpo.

Dominó la situación el equipo Zidane desde el principio ante un Athletic extraño. A su técnico le dio uno de esos ataques de entrenador tan típicos en el Bernabéu, clásicos incluso en tiempos de Johan Cruyff al frente del Barça. Sufría importantes ausencias como la de Ander Capa, el mejor asistente de su equipo este curso partiendo desde el lateral, y Muniain, el enganche ideal entre medios y delanteros, y lo solucionó con tres centrales, Lekue y Yuri en los carriles y Dani García y Mikel Vesga por delante. Un muro.

El muro vasco

A pesar de tanto jugador de corte defensivo, encontró muchos espacios el Real Madrid en el primer acto, sobre todo por el centro. Si no marcó fue porque Vinicius sigue gafado, Benzema no tuvo su mejor noche y Unai Simón, cada día más asentado, estuvo soberbio. Cuatro ocasiones muy claras desperdiciaron los locales. Primero, Kroos lanzó al larguero tras disfrutar de una autopista. Luego, el portero vasco salvó un cabezazo de Benzema, inteligente siempre para buscarle la espalda al último defensor. Más tarde, el ariete francés encontró otro agujero en la zaga visitante pero se escoró mucho tras driblar a Simon, que le aguantó femenomenal. Desvió de tacón Núñez, aunque el balón no entraba, y luego Vinicius se enredó. Por último, Rodrygo le envío un caramelo a Karim, pero su testarazo lo dirigió muy al centro.

Pertrechado siempre atrás, el Athletic sufría para sacar el balón desde la cueva y abusaba de los balones largos. Seguro que era un método trabajado al contar con Kenan Kodro y Raúl García, dos notables cabeceadores, por detrás de Williams. Tuvo una muy clara el delantero, pero su tiro raso lo desvió Courtois, muy atento, y cerca del descanso Kodro marcó un golazo pero fue anulado por fuera de juego que vio el asistente y confirmó el VAR. El 0-0 no era justo pero cumplía las expectativas de Garitano, que no movió ficha en el descanso y sólo recurrió a Villalibre y Beñat cerca del final. Tampoco Zidane, contento con la actitud y el juego pero inquieto por la falta de gol, aunque en público lo niegue. Decreció el ritmo del Madrid, pero siempre mantuvo su claro dominio. Se tuvo que retirar a falta de más de media hora Militao tras sufrir un golpe en el ojo de Kodro. Pudo marcar nada más entrar Nacho en la única cantada de Unai, pero lo evitó el largeuro. Media hora final para Bale, poco activo para lo que exigía la situación.

Asustó al fin el Athletic en el segundo período, pero Carvajal desvió un pase maravilloso de Lekue que le llegaba, franco, a Williams. Agotado, Vinicius se fue a la ducha y Zidane recurrió a Jovic, que tampoco aprovechó la oportunidad aunque cabeceó a la base del poste. El Athletic, tercer equipo que puntúa en Chamartín, tras Valladolid y Betis. Así se pierden las ligas.

La falta de pegada condena al Madrid (0-0)
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