viernes 17/9/21

Finaliza la temporada de pesca

La campaña de pesca con muerte en los cotos y Arecs de los ríos regulados llega a su fin mientras que en los cauces de montaña se había producido en julio.
Magnífica captura lograda en el AREC del río Órbigo pescando sin muerte.

El pasado domingo, 30 de agosto, concluyó la temporada de pesca con muerte en los tramos (ARECS y Acotados) de los ríos regulados, ya que en los ríos de montaña el cierre se había producido a finales de julio. La temporada truchera prosigue todavía en su modalidad de pesca sin muerte que se podrá practicar en los mismos ríos regulados hasta el 15 de octubre. Cada año son mas los pescadores que aprovechan estas fechas para seguir pescando, ya que la afluencia de aficionados es menor, los caudales son más adecuados para la pesca con mosca y la actividad de la trucha es creciente a medida que se acerca la época de freza. En las aguas no trucheras la pesca puede realizarse durante todo el año, si bien existe la obligación de soltar las truchas que, ocasionalmente, pudiesen capturarse. En estas zonas suelen pescarse ciprínidos (barbos, carpas, bogas ...) y especialmente lucios.

Nunca es fácil efectuar un balance de la temporada pues las opiniones, como siempre, son dispares, pero hay una cosa cierta, al menos en los cotos y Aguas de Régimen Especial Controlado se ha pescado bastante menos que el pasado año. Salvo a ninfa apenas se pescó en las primeras semanas. A partir del mes de junio los resultados mejoraron en todos los ríos, pero especialmente en el Curueño, Bernesga y Torío, junto con el Valcarce en la comarca berciana. En los ríos regulados se pescó relativamente bien durante el mes de junio, pero a partir de julio la situación empeoró. Con los pantanos rebosando los desembalses han sido la tónica general, con lo que ello supone no solo por la cantidad de agua sino, y muy especialmente, por lo fría que discurre al desembalsar por las compuertas de fondo. El Porma estuvo sujeto a fuertes riadas, el Esla con variaciones significativas por encima de Gradefes y el Órbigo bastante irregular y con menos truchas y más pequeñas incluso en los escenarios. Nadie se explica por qué Santa Marina y Carrizo, pese a pescarse sin muerte, cada vez tienen menos truchas y más pequeñas. Lo mismo sucede con muchos tramos libres sin muerte. La explicación, sin embargo, puede ser bien sencilla: El furtivismo blando campa a sus anchas ante la ausencia de guardería. Tal vez sea por causa de la crisis que ha reducido los presupuestos, pero nunca como en esta campaña se ha visto tan poca presencia en el río de los agentes forestales de la Junta. Lo que pueda pasar en los meses de septiembre y octubre puede ser demoledor para el río.

A medida que vayan finalizando las campañas de riego y se reduzcan los desembalses (Ya se están reduciendo en estos días) se podrá pescar mucho mejor. El río Órbigo es el que ha reducido más su caudal y, cómo no, de nuevo la maquinaria ha hecho acto de presencia sacando del río los árboles y demás vegetación que sirve de refugio y defensa a las truchas. Los cormoranes ya están comenzando a llegar. ¿Qué harán las sufridas truchas para defenderse del astuto «cuervo marino»?

Finaliza la temporada de pesca
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