martes. 07.02.2023
                      España completó un partido serio frente a Polonia y se acerca a los cuartos de final. RFEB
España completó un partido serio frente a Polonia y se acerca a los cuartos de final. RFEB

Nadie dijo que fuera a ser fácil. El salto de la cómoda primera fase a la durísima ronda principal en la que está en juego el pase a cuartos de final del Mundial de balonmano lo notó España con un primer envite cargado de veneno (27-23). Enfrente estaba Polonia, la coanfitriona del torneo, con el apoyo del colosal Tauron Arena de Cracovia y la necesidad imperiosa de sumar para evitar un prematuro KO en el torneo. El cartel ya advertía de la dificultad del duelo y la realidad confirmó los pronósticos para los Hispanos, que salieron indemnes gracias a la inspiración de Gonzalo Pérez de Vargas, gigante en la portería en la segunda mitad y cabeza visible del sacrificado ejercicio defensivo español, de menos a más.

La igualdad era total al paso por el ecuador del primer acto (8-8) y fue ahí cuando España dio un paso adelante. Las victorias de Francia y Eslovenia en los dos partidos anteriores del grupo no ofrecían respiro alguno, pues ambos ya hicieron los deberes frente a Polonia en la primera fase. Era absolutamente necesario sumar los dos puntos para no perder el paso de los mejores en la pelea por los cuartos de final y se notó con una mejoría en el 6-0 defensivo hispano. Ayudó también la segunda unidad en ataque, con Cañellas, Pol Valera y Maqueda manteniendo el buen ritmo goleador, y llegaron así las primeras ventajas de cierta importancia (14-11). Fue un espejismo, pues el conjunto polaco apretó los dientes y se agarró al partido como una lapa, dejando la ventaja española en un solo tanto (16-15) con una diana del extremo diestro Czuwara sobre la bocina.

La solución, en el banquillo Hacía falta agitar el árbol para romper el partido y Jordi Ribera dio paso en la portería a Gonzalo Pérez de Vargas, el mejor contra Montenegro e Irán. La respuesta del azulgrana fue rápida, deteniendo el lanzamiento a bocajarro del fiable Moryto desde el extremo derecho, pero el atasco ahora estaba ante la puerta rival. Más de cinco minutos tardó el combinado español en estrenar su casillero en la reanudación y lo hizo desde los siete metros, con una buena ejecución de Kauldi Odriozola. El magisterio de Pérez de Vargas bajo los palos -detuvo seis de los primeros ocho lanzamientos que recibió- camufló las debilidades de España, incluso en inferioridad numérica. El guardameta toledano se hizo gigante para intimidar a los polacos y los Hispanos aprovecharon su efervescencia para llevar la diferencia a un interesante +4 (21-17) con el último cuarto de hora por delante.

España tuvo aplomo para gestionar su ventaja, a lo que ayudó la roja directa a Walczak después del auténtico mandoble del polaco al sufrido Gedeón Guardiola. Y es que la dureza defensiva de Polonia en el tramo final rozó lo ilegal pero no intimidó a Casado y Ferran Solé, autores de los tantos con los que el conjunto anfitrión firmó la rendición ante España.

Gonzalo Pérez acerca a España a los cuartos
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