jueves. 02.02.2023
BALONMANO | MUNDIAL DE SUECIA Y POLONIA

Los Hispanos despiertan a tiempo

España 30 Montenegro 25. España sufrió más de lo esperado en su debut pero acabó cumpliendo los pronósticos gracias a Gonzalo Pérez de Vargas
                      España comenzó con dudas su partido ante Montenegro, pero logró imponerse. LUKASZ GAGULSKI
España comenzó con dudas su partido ante Montenegro, pero logró imponerse. LUKASZ GAGULSKI

Siempre cuesta entrar en acción en los grandes torneos de selecciones (30-25). Es un tópico habitualmente utilizado por entrenadores y jugadores, pero también una realidad. La selección española de balonmano fue víctima de esta máxima del deporte en su debut en el Mundial. Por momentos sufrió para doblegar a Montenegro, un rival teóricamente inferior pero que sostuvo el desafío hasta los últimos minutos, pero salió indemne del complicado inicio en buena parte gracias a las paradas de Gonzalo Pérez de Vargas y la dirección de Álex Dujshebaev en ataque. Son dos de los llamados a marcar las diferencias en favor de los Hispanos y aparecieron a las primeras de cambio.

Y es que a la tropa de Jordi Ribera le costó tomarle la temperatura al partido. Un clásico en estos debuts en los grandes torneos. Montenegro encontraba el gol con facilidad y el portero Nebojsa Simic amargaba el estreno a los cañoneros españoles. Hizo falta la entrada en calor del guardameta Pérez de Vargas, también goleador ocasional con su precisión desde la distancia. Fue la chispa que activó la maquinaria española ante un rival teóricamente inferior. Dani Dujshebaev y Garciandia ya encontraban la red rival desde los nueve metros pero en el combinado balcánico el lateral derecho del Hannover Branko Vujovic sostenía el reto y España pagaba su incapacidad para frenar las circulaciones de Montenegro por la línea de seis metros y la efectividad del pivote Grbovic.

Dos referentes
Las paradas de Gonzalo y la dirección de Álex Dujshebaev decantaron la balanza para España

Clasificaciones

Tuvo que esperar hasta el ecuador de la primera parte, pero la inconmensurable labor de Pérez de Vargas bajos los palos, ayudado por el paso adelante en defensa, y el buen hacer de Adriá Figueras para golear desde la zona de pivote propiciaron el demarraje hispano. Montenegro pagaba a base de exclusiones su excesiva dureza defensiva y España aprovechaba sus superioridades numéricas para correr y ejecutar al contraataque. Con una tranquilizadora ventaja de cuatro tantos (13-9) Jordi Ribera movió el banquillo. Se antoja fundamental administrar esfuerzos en esta cómoda primera fase para afrontar con piernas esa ‘main round’ en la que los Hispanos se jugarán las habichuelas ante las potentes Francia, Eslovenia y Polonia.

Vujovic, un martillo Pese a todo, el duelo se mantenía vivo ya comenzada la segunda parte. El zurdo Branko Vujovic era un martillo y la diferencia se estrechaba hasta los dos goles (18-16) con solo un tercio de partido por delante. La situación pedía a gritos una reacción y ante el desafío se entonaba Álex Dujshebaev, llamado a ser el jugador diferencial de España en ataque por su tremenda capacidad técnica. Sin embargo, Simic, el portero rival, tan pronto se erigía en obstáculo insalvable como golpeaba con lanzamientos sorpresivos desde su propio arco.

Así las cosas, los Hispanos entraron en los últimos diez minutos todavía conteniendo el aliento, con una exigua renta de tres tantos. Paisaje inesperado a priori, pero que al menos sirvió para acometer la primera situación comprometida del campeonato y ensayar las batallas que están por venir. España apretó los dientes, Álex Dujshebaev asumió la batuta y Kauldi Odriozola, ante su gran oportunidad por la lesión que ha dejado sin Mundial al azulgrana Aleix Gómez, no titubeó desde el punto de penalti. Con una ventaja de cinco goles el desenlace estuvo ya bajo control. Objetivo cumplido, con dos puntos ante el que en teoría debe ser el adversario más cualificado de la primera fase, pero mucho por afinar.

Los Hispanos despiertan a tiempo
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