lunes 23/5/22
hispanos
Maqueda, en una acción de partido frente a Suecia. MARTIN DIVISEK

 La selección española de balonmano selló su clasificación para la segunda fase del Europeo de Hungría y Eslovaquia, tras imponerse ayer por 32-28 a Suecia, en un encuentro en el que los Hispanos mostraron la misma solidez que les llevó a coronarse campeones en las dos últimas ediciones del torneo.

El triunfo sirvió para demostrar que ni el relevo generacional en el que se encuentra inmerso el conjunto español, que presenta hasta cinco debutantes en este Europeo, ha mermado lo más mínimo la competitividad del equipo.

Gracias a la perfecta mezcla de veteranía y juventud que ha conformado Jordi Ribera de la mano de jugadores como Joan Cañellas, que lideró con sus siete goles el juego ofensivo del equipo español, o los debutantes Agustín Casado e Ian Tarrafeta, que demostraron que España tiene presente y, sobre todo, mucho futuro. Ni la ausencia del pivote Max Darj, que se perdió la contienda tras dar positivo por coronavirus en las horas previas del partido, mermó la solidez defensiva del conjunto sueco, que anclado en la línea de seis metros intentó forzar una y otra vez a concluir sus ataque con lanzamientos lejanos.

Todo un problema para el equipo español que carente de un «cañonero» en sus filas tan sólo pudo engordar las cifras del guardameta escandinavo Andreas Palicka que no tuvo ningún problema para detener los previsibles lanzamientos de los Hispanos.

Una falta de efectividad que no sólo impidió a España sumar su primer tanto, sino que además, y quizá lo más peligroso, permitió a Suecia desplegar su veloz juego de contraataque, con el futuro barcelonista Hampus Wanne como punta de lanza, para doblar (2-4) a los de Jordi Ribera en el marcador.

Pero la selección española, pese al relevo generacional en el que se encuentra inmersa, demostró que sigue siendo un equipo maduro que no se hunde ante el más mínimo contratiempo. A España le quedaba todavía mucho por sufrir para poder doblegar a toda una subcampeona mundial como suecia, que de la mano del extremo Hampus Wanne volvió a situarse a tan sólo un gol (28-27) de los Hispanos a falta de cinco minutos para la conclusión. Pero se repusieron y ya esperan a Bosnia.

Los Hispanos se ponen el traje de campeón