viernes. 09.12.2022

La Junta sortea los cotos El temporal paraliza la actividad cinegética

Cada pescador podrá obtener un máximo de cuatro permisos con muerte, siete sin muerte, seis intensivos y ocho más para ciprínidos . La nieve obliga a suspender muchas monterías a lo largo y ancho de la provincia.
La niebla, primero, y la nieve, después, han impedido la caza en la provincia.
La niebla, primero, y la nieve, después, han impedido la caza en la provincia.

El sorteo de los cotos de pesca se ha celebrado el 20 de enero a las 12.00 horas en el Servicio de Caza y Pesca de la Dirección General de Medio Ambiente. Participaban 3.405 solicitudes admitidas y numeradas por orden de registro, en las que figuraban unos 10.500 pescadores.

El primero en elegir será Agustín Ortega Martín, que encabeza la solicitud número 652 en la que figuran otros tres compañeros de pesca. A partir del día 29 de enero comenzarán a solicitarse los cotos de toda la comunidad. Cada pescador podrá obtener un máximo de cuatro permisos (Grupo A) con muerte, siete (Grupo B) sin muerte, seis (Grupo C) intensivos y ocho (Grupo D) para ciprínidos.

Además, quienes tengan buen número podrán obtener un permiso para el Hucho en Salamanca. Existe un límite de permisos para cada provincia. En el caso de León la cifra se limitan a tres del grupo A y cinco del grupo B, ya que en la provincia no existen intensivos ni cotos de ciprínidos. El precio de los permisos varía en función de que se pesque en una jornada ordinaria o en una bonificada. En la primera se establecen 20 para los cotos intensivos, 18 para los cotos con muerte de salmónidos y 12 para los cotos sin muerte. El permiso para ciprínidos será de 8. Si la jornada es bonificada (lunes, martes, miércoles, jueves y viernes no festivos, aplicables exclusivamente a los cotos de baja ocupación, las tarifas se reducen a 14 con muerte y 10 sin muerte. Además, los mayores de 65 años y menores de dieciséis, tanto en jornada ordinaria como bonificada, tendrán una reducción del cincuenta por ciento.

El número de solicitudes para los cotos de pesca, así como los pescadores que participan, se ha ido reduciendo año tras año. Además son muchos los aficionados que, al obtener un mal número renuncian a elegir, lo que ocasiona un importante número de cotos sobrantes. En la provincia de León, y salvo algunos cotos como Sardonedo, El Condado I y II y Villafeliz, y otros dependiendo de las fechas como Felmín o Gradefes, suelen quedar permisos sobrantes que se pueden elegir en cualquier momento, pero siempre a partir del lunes para esa semana y la siguiente.

Bastantes aficionados optan por este sistema, mucho más sencillo, y que no conlleva el riesgo de escoger una fecha con meses de antelación y sin saber en qué condiciones discurrirá el río. Una crecida inoportuna o cualquier otra incidencia en el cauce, dará al traste con un permiso sin posibilidad de cambiar la fecha. La nueva Ley de Pesca, que con carácter general establece la pesca sin muerte, debería haber tenido consecuencias en el sentido de que los cotos con muerte, donde se pueden coger cuatro truchas, estuviesen más solicitados. Lo cierto es que el efecto apenas se ha notado, tal vez reducido porque bastantes aficionados a la pesca tradicional han optado por abandonar la actividad y no sacar licencia. Esta temporada será la segunda en que se aplique la nueva Ley y la primera en que empiecen a notarse, si es que los hay, los efectos en las poblaciones trucheras.

La temporada de caza menor finalizará oficialmente el 31 de enero, de forma que la próxima semana los cazadores disfrutarán de las últimas jornadas. La adversa meteorología ha venido marcando este final de temporada. El pasado fin de semana la nieve en la montaña y en buena parte de la zona sur imposibilitaron la caza, de forma que se han suspendido múltiples monterías. Siempre es posible recuperar la montería suspendida, pero en ocasiones la burocracia hace que se retrase considerablemente.

Es preceptivo, en estos casos, informe del agente forestal que no siempre está presente ni localizable en domingo. Esto hace que en muchas ocasiones no sea posible realizar la montería durante el siguiente fin de semana, por lo que las fechas se van agotando. Quedará todavía el mes de febrero, pero lo cierto es que, primero la niebla y ahora la nieve, han dado al traste con muchas jornadas que, por falta de fechas, no se van a recuperar en la caza mayor.

Salvo en alguna reserva el hecho de que la nieve cubra de forma continua el terreno es causa suficiente para prohibir la caza. Ahora mismo la capa de nieve es lo suficientemente densa como para asegurar que, salvo un cambio brusco en la climatología, va a durar varias semanas. Pero lo que es malo para la montaña puede ser positivo para el Páramo y las riberas, donde todavía queda mucho maíz y es de suponer que entren jabalíes en busca de alimento. Y es que una vez finalizada la campaña de caza menor la actividad cinegética se centrará en la caza del jabalí, abundante esta campaña.

Volviendo a la perdiz, reina de la caza menor, puede afirmarse que la climatología va a beneficiar a medio plazo, ya que muy pocas se van a cazar en los días que restan. En todo caso el número de aves que están quedando es más que suficiente, si la primavera resulta favorable, para garantizar unas poblaciones estables.

Las últimas monterías de jabalí, allí donde han podido realizarse, estaban resultando muy efectivas, tanto en los montes como en los maizales del sur de León. La nieve caída en estos días en las montañas ha incidido positivamente en los buenos resultados. Obligados los «cochinos» a abandonar sus refugios de montaña en busca de alimento han podido se batidos con mayor facilidad por los perros y esto se ha dejado ver en los resultados, algunos realmente espectaculares, de la monterías, y quedan todavía las mejores «manchas» que siempre se reservan para el final de la temporada. Y febrero, pese a ser el mes más corto del año, da mucho juego para la caza del jabalí.

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