miércoles 18.09.2019
balonmano. la nueva mascota del ademar

La fama lo persigue

Caimán ha participado en Alatriste y El Reino de los Cielos, de Ridley Scott.
La fama lo persigue

Recostado en un rincón, Caimán sufre con cada rayo de sol que toca su cuerpo. Casi no se mueve. Vigila junto a una verja a otros seis perros, todos del criadero Los Zumbos, que lleva treinta años mejorando la raza. «Está ahí porque tenemos una perra en celo, si no descansaría a la sombra, como un señor», cuenta Mario Alonso Martínez, dueño de la nueva mascota del Ademar, un mastín leonés que exhibe una planta imponente, degradada con un aspecto bonachón que invita a la caricia. No asusta a pesar de sus casi cien kilos de peso y noventa centímetros de alzado.

Tiene ocho años. La fama no le llega por sorpresa. Participó antes en alguna película. «Estuvo en Baeza (Jaen) para colaborar en el rodaje del Capitán Alatriste y también trabajó con Ridley Scott en el Reino de los Cielos», explica el dueño, que convive con siete canes de la misma raza en una finca de Azadinos. Tiene otros seis más con el ganado, en Cabanillas.

Pero Caimán, o Bartolo de Antalmuhey, nombre del pedigrí, es, seguro, el más especial de todos. «Lo complejo de estos perros no es que sea más o menos bonito, lo difícil es encontrar un mastín con este carácter», reconoce Alonso Martínez, que, orgulloso, lo describe como el único perro capaz de cruzar la alfombra roja de San Marcos sin inmutarse. «Su lugar es el campo, pero éste puede perfectamente estar con el equipo antes de los partidos porque no se asusta», celebra.

Debutará el sábado en el Palacio. Será la estrella en la presentación del Ademar ante la hinchada marista. «Me han dicho que tiene que estar en los partidos de León, cuando los jugadores firmen autógrafos y en algún que otro acto más», relata el propietario de Caimán, que será rebautizado mediante sufragio. Los aficionados podrán votar a través de un enlace que pondrán en la web del club leonés.

No es el perro «más guapo», los hay con mejor planta, pero sí es el «más afable». Por eso, cuando el Ademar se puso en contacto con la Sociedad Canina Leonesa para buscar un mastín pensaron, casi como un acto reflejo, en Caimán, que a sus ocho años —esta raza vive en torno a diez— está acostumbrado a los focos. «Lo he llevado muy pocas veces a exposiciones de belleza, casi siempre ha trabajado en rodajes», revela su propietario, que lo consiguió a través de otro criador cuando sólo tenía dos meses. «Nació en Puente Almuhey. Es el único de mis perros que está suelto, entra en casa y campa a sus anchas», afirma.

La fama lo persigue
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