domingo. 05.02.2023
EL CONTRAPUNTO a la «mentalidad del aluche de la boina» habría de ser una mentalidad imaginativa al cien por cien. La imaginación, precisamente eso de cuya falta tanto adolece la Lucha Leonesa. Y colateralmente ya no digamos su entorno en cuanto al poder, el aparato, el sistema... que se suscriben instintivamente a la rutina; ya se sabe; en detrimento de la imaginación. De la visión de futuro. Del talento proyectado a elevarse sobre la lastimosa realidad actual. Generada por una desidia e ineptitud que desemboca en la paralización que venimos desvelando. Parálisis total. Constatada esta evidencia, tras el desencanto sólo resta invocar a la imaginación renovadora, a ver si la invocación es recogida por esa luchística minoría elitista -versus imaginativa- que redima a la lucha leonesa sacándola de este marasmo. Hacemos nuestro el «grito de guerra» del Mayo'68 francés: la imaginación al poder. Es tanto lo que se podría avanzar echándole tan sólo un poquito de imaginación... No nos apuntamos sin embargo al otro lema de esta juvenil e incruenta revolución del «seamos realistas pidamos lo imposible», puesto que nuestros planteamientos no sólo lo son en clave posibilistas sino que resultan factibles. Una medida imaginativa -e incentivadora en grado sumo-, por ejemplo y sin ir más lejos y como ya hemos apuntado en alguna otra ocasión, podía serlo en base a presentar la lucha leonesa en el Auditorio de León. Con todos los honores y oropeles y parafernalia... y hasta glamur; sí, sí, y seguimos hablando en figurado, para quitarle las telarañas a la boina. O llevarla a un Centro Comercial o similar: los Bolos Asturianos ya instalados su compleja cancha portátil en un populoso centro comercial de Oviedo, con una segunda planta a guisa de anfiteatro y con televisión en directo por una cadena local; y gran acogida popular. Putpurrí de ideas dispersas y sobre la marcha. Una a modo de «rulot» publicitariamente patrocinada para tribuna presidencial y servicios complementarios como vestuario/pesaje, etcétera (Cajastur dispone de ello para pruebas ciclistas y eventos similares). Seguimos con la dispersión. Propuesta de nombres de calles para luchadores; e incluso para denominar al Palacio de los Deportes con el del primer deporte leonés: «Palacio de la Lucha Leonesa», pues. Marketing, mercadotecnia, merchandising...; quiniela luchística y etcétera, etcétera, etcétera. Todo esto, más los puntos suspensivos y los etcéteras, es decir cosas por el estilo en esa clave imaginativa que propugnamos, ha de casar bastante mal con el «perfil de exluchador»; mientras que sintonizaría mejor que bien con el compromiso intelectual (intelectualidad entrecomillada, ya se sabe). Luego se aleja la esperanza. Lo único que se planteó en esta nueva (?) etapa fue lo de la Fundación, pero tan sólo a nivel de planteamiento y enunciado. Quedó todo en palabras -declaraciones públicas- como quedarían otras promesas sobre cuestiones de más o menos alcance y que enumeramos también dispersamente: receptividad ante Asamblea (?) abierta y participativa (ni lo uno ni lo otro ni lo otro), impulso a fondo de la cantera, vocalía de imagen/relaciones públicas/relaciones con los medios («lo que no anuncia no existe») y de nuevo el etcétera, etcétera, etcétera. Pero como lo bueno es enemigo de lo mejor, descendamos para cerrar al terreno de lo prosaico aunque manteniendo el reto imaginativo en lontananza a la espera de tiempos federativamente mejores (y es que peores...). Así que por prioridades pragmágicas, hace un par de semanas aludíamos a lo inaplazable, perentorio e inmediato de abordar en profundidad la lucha de base y los clubes. Incidíamos, pensamos que clarificadoramente, sobre algunos aspectos. En cuanto a equipos, cuidar escrupulosamente raíces naturales y residenciales de luchadores; en lucha de base, inculcar a los críos el gusto por practicar lucha leonesa; el propio autoestímulo a añadir a señuelos no precisamente económicos o al menos sin incidir directamente vía Cartilla de Ahorros o similar, más en línea de becas, viajes, etcétera. Considerando además el importante estímulo para los chavales de su difusión mediática: se difunde imagen de actividad (recuerden «sólo existe lo que se publica») y al tiempo los críos ven recogidos sus nombres en prensa y demás medios.

La imaginación al poder...
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