martes. 07.02.2023

León se consolida en una cómoda sexta plaza en el ecuador liguero (74-92)

Los de Jareño arrancan una contundente victoria a Los Lobos en una exhibición de su pareja
Baloncesto León arrancó ayer una importantísima victoria en la cancha del Cantabria Lobos, un equipo que se vio superado durante los cuarenta minutos por los leoneses, que no dieron opción al rival. Con una gran actuación de Onyekwe y Mosley, y con Urreizti controlando plenamente el partido, Baloncesto León cerró la primera vuelta de la liga en una cómoda sexta plaza y a las puertas de la Copa del Príncipe, que finalmente no consiguió ya que ni La Palma y ni Granada fallaron, aunque el Gijón cosechó la primera derrota en su pista de la liga. León, tras esta victoria, aguarda ahora los anunciados refuerzos para apurar sus opciones en esta segunda vuelta de la LEB y alcanzar por cuarto año consecutivo una plaza en los play-off. Aunque el partido de ayer en Torrelavega se inició con imprecisiones en el ataque del León, poco a poco se centró en la pista. El Lobos buscó el juego interior con un activo Jonzen, mientras que en León era Mosley quién mantenía a su equipo en el marcador (7-7, minuto 4). Tres pérdidas de balón consecutivas del Lobos, junto con tres triples consecutivos del León, uno de Paco Martín y 2 de Onyekwe, llevaron a León a distanciarse en el marcador hasta los nueve puntos de ventaja (13-22) en el minuto siete. La defensa del Lobos, hasta ese momento, estaba muy mal, lo que otorgaba muchas facilidades en el tiro exterior visitante. El primer cuarto se cerró con un parcial de 17-26, con cinco triples para León. Onyekwe había sumado doce puntos y Mosley otros once El inicio del segundo periodo fue un cúmulo de despropósitos por parte de ambos conjuntos. El entrenador local Moncho Monsalve se vio obligado a sentar en el banquillo a su jugador americano Webb, quien estuvo fuera del partido los minutos que estuvo en cancha. El juego cántabro se atascó con la tercera personal de Logrippo. Mientras, León seguía machacando al Lobos desde la línea de 6,25. Dos triples consecutivos de los de Jareño llevaron a un marcador de 18-34 en el ecuador del cuarto. El Lobos anotó su primera canasta en juego merced a un triple de Machado en el minuto 7 de este segundo cuarto. Pero los visitantes se contagiaron del mal juego local. Esto hizo que se recortaran las diferencias con jugadores poco habituales en los planes de Monsalve (Pinedo, Sanpedro y Martínez). En el minuto 8, la distancia era de 10 puntos (28-38). Pero León aprovechó los últimos minutos para irse al descanso con una cómoda ventaja de trece puntos, basada sobre todo en la aportación de la pareja extranjera con Onyekwe, que tenía 14 puntos y 6 rebotes, y con Mosley, que no había anotado en el segundo cuarto pero se mantenía intenso. El rival se había quedado en doce puntos en este segundo cuarto Desde el descanso a conservar El partido comenzó su segunda mitad con una papeleta muy difícil para el Lobos, que además de la desventaja que llevaba en le marcador, sus jugadores interiores estaban cargados de faltas por intentar parar a los pívots visitantes: Jonzen con 3 y Logripo con 4. Los dos equipos salieron con un manifiesto cambio de actitud a la pista. Parecían dos equipos totalmente diferentes. Pero León supo aprovechar la carga de personales de los jugadores interiores locales. En Lobos, Logripo, con 8 puntos consecutivos, llevaba todo el peso de su equipo. En el minuto cuatro, los cántabros habían limado levemente la renta de León hasta los ocho puntos (41-49). Pero fue precisamente una jugada polémica protagonizada por el técnico local la que terminó por quebrar las esperanzas cántabras. Tras unos posibles pasos de Mosley, las constantes protestas de Moncho Monsalve, le hicieron acreedor de una técnica, que llevó a un parcial de 0-9 para León, lo que le permitió abrir brecha en el tanteador. Los de Jareño mantuvieron la calma en la pista y cinco puntos consecutivos de Mosley permitieron a León alcanzar una máxima renta de veinte puntos (43-63). Y las ya muy escasas esperanzas del Lobos se diluyeron cuando a falta de 45 segundos para acabar el cuarto, Logrippo tuvo que dejar el partido con cinco personales. El inicio del último cuarto fue un todo o nada. Con un 6-0 de parcial en el primer minuto merced a varias intervenciones individuales de Ginobili, el Lobos intentó soñar con la remotnada. Pero un triple de Pepe Llorente y la quinta falta personal de Jonzen, acompañada de una técnica posterior que recibió al abandonar la pista, llevaron a León a sentenciar prácticamente el partido a falta de siete minutos colocando en el electrónico un 56-71 casi definitivo. Los minutos finales estuvieron protagonizados por las protestas continuas a los colegiados por parte de los jugadores locales, que conllevaron de nuevo una técnica en el ecuador del cuarto para Machado. El Lobos intentó maquillar el resultado con jugadas individuales, pero no lo consiguió, debido a que León continuó jugando con mucha tranquilidad y fue el total dominador bajo los aros. Al final se llegó con un marcador de 74-92, que denota una victoria más que justa de León, basada en la magnífica dirección de juego de Urreizti, la aportación de Mosley y Onyekwe tanto en puntos como en rebotes. Merece mención especial la buena defensa de Julio González sobre Marcelino Machado. León descansa hoy y mañana, martes, empezará a preparar la próxima cita en Algeciras.

León se consolida en una cómoda sexta plaza en el ecuador liguero (74-92)
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