lunes 6/12/21
Fútbol | Primera División

La magia nueva toma el Clásico

Ansu Fati y Vinicius lideran el relevo generacional en la colisión de gigantes que monopolizaron Messi y Cristiano en la pasada década

El partido, mañana a las 16.15

                      El defensa del Barça Gerard Piqué lucha el balón con el delantero Vinicius, del Madrid. ENRIC FONTCUBERTA
El defensa del Barça Gerard Piqué lucha el balón con el delantero Vinicius, del Madrid. ENRIC FONTCUBERTA

El 19 de noviembre de 2005, Leo Messi hizo una irrupción estelar en el duelo que inflama pasiones en todo el planeta. Contaba 18 años, 4 meses y 24 días cuando asistió a Samuel Eto’o en el primero de los tres tantos con los que el Barça de Frank Rijkaard asaltó el Bernabéu.

Los titulares los copó Ronaldinho, que rindió a la parroquia merengue con un doblete inolvidable, pero el rosarino dejó su sello. Fue el primero de los 45 partidos que disputaría ante el Real Madrid.

El 29 de noviembre de 2009 era Cristiano Ronaldo quien insertaba su nombre en la colisión entre los dos gigantes del fútbol español, aunque con menos suerte que su némesis: derrota por 1-0 en el Camp Nou. Tendría otros 29 pulsos contra el cuadro azulgrana para labrar su fortuna.

Durante su cohabitación, los cracks monopolizaron un enfrentamiento que el domingo se quitará las arrugas. Ansu Fati y Vinicius lideran el relevo generacional del litigio con mayor resonancia del orbe. La salida de los astros que tiranizaron el deporte rey durante la pasada década ha dejado un vacío de poder que se aprestan a cubrir dos joyas con un futuro espléndido, pero capacitados ya para desnivelar el presente.

En La Masia encontró un diamante Ernesto Valverde, que el 25 de agosto de 2019 daba la alternativa a un querubín de mirada aviesa y cara de no haber roto un plato en su vida. Lo cocinaba Víctor Valdés en el juvenil azulgrana y le bastaron tres entrenamientos con el primer equipo para convencer al Txingurri de que ya estaba listo para salir del horno. Tenía 16 años y 280 días, pero los verdiblancos del Betis probaron su insolencia enseguida.

A Vinicius, por su parte, la marcha de Zidane, cuya condición de mito le abrumaba, y la llegada de Carlo Ancelotti movieron un resorte. El driblador inabordable que se apocaba en cuando pisaba el área mutó en un realizador venturoso. Antes solo acertaba de rebote, ahora hasta sella golazos maradonianos.

La madurez de Vinicius y el regreso de Ansu Fati son como agua de mayo para un clásico que echará de menos a Cristiano y Messi. Libraron 30 duelos sin cuartel al mando de Real Madrid y Barça que son leyenda.

Sus precoces sucesores apenas están empezando a pergeñar la suya, pero ya apuntan al nacimiento de una nueva era. A rey muerto.

La magia nueva toma el Clásico
Comentarios