sábado 21/5/22

Cuando se está iniciando la parte final de la competición, la situación de la Cultural empieza a estar más que definida, y es que salvo una racha continuada de resultados positivos, o negativos, el estar en tierra de nadie va a ser el devenir del conjunto que dirige Curro Torres en lo que resta de campeonato. A pesar de la última victoria lograda la pasada jornada en el Reino, la falta de triunfos consecutivos que marcaran una cierta regularidad ha sido la constante desde los inicios, y esto ha sido una losa demasiada pesada, que ha dejado a las claras cuál es el lugar a ocupar por el conjunto culturalista. Ahora, que empezamos tiempos de Semana Santa, bien se podría definir, como que, no hay más cera que la que arde.

Hoy la Cultural se desplaza a tierras irundarras para enfrentarse al Real Unión de Irún, un equipo de los clásicos y que siempre suele ser uno de los conjuntos fuertes de la categoría. Su posición en la tabla así lo avala, y podría ser un buen rival para el equipo leonés de cambiar ese camino de resultados negativos ante conjuntos de la parte alta, si existe hambre de victoria, y ésta se refleja en el terreno de juego al final del partido. La esperanza e ilusión siempre son cualidades que pueden aparecer en cualquier momento, y de ello depende mucho de lo que pueda manifestarse en cada encuentro. Este deporte precisamente tiene estas cosas, donde la realidad es la que se demuestra en el campo, independientemente de la posición en la tabla clasificatoria.

Mantener esa tensión de lograr los tres puntos para ir mejorando, dando sensaciones de cierta autoridad y contundencia, pueden llegar a revertir la situación, y dar un plus a la plantilla y afición en forma de satisfacción y júbilo, que permita disputar los últimos encuentros con un grado de confianza. En el fútbol, todo puede ser posible.

Mantener la tensión de ganar
Comentarios